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Ser más cercanos con la cabeza

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Aunque es la parte del cuerpo que seguramente más presente tenemos, suele ser la que más difícilmente controlamos. Nuestra cabeza gira de derecha e izquierda, se ladea hacia el hombro derecho e izquierdo y sube y baja sin que nos demos apenas cuenta. Podemos intentar controlar sus movimientos durante un rato, pero, en cuanto nos enfrascamos en la conversación, se acabó; vuelve a tener vida propia.

Aun con esas limitaciones, podemos intentar ser más cercanos cuando hablamos con alguien, a través de nuestra posición de la cabeza.

Imagínate una conversación con alguien. Estáis hablando y te dice algo que no te gusta. Y para mostrarle tu desaprobación, es muy probable que le digas algo así como “¿perdona?” mientras giras tu cabeza para mostrarle tu lado derecho de la cara. Esto lo haces para poder mirarle con tu ojo derecho. Por contra, cuando estés a gusto con alguien, cuando te estés dejando llevar, lo más probable es que le muestres más bien tu lado izquierdo de la cara. Nuestro lado derecho es más controlador que nuestro lado izquierdo, y nuestro lado izquierdo es más emocional que nuestro lado derecho.

Lo mismo más o menos ocurre con la inclinación de la cabeza hacia el hombro derecho o hacia el hombro izquierdo. Por ejemplo, para un profesor, lo ideal es encontrarse con alumnos que, al recibir la lección ladean su cabeza hacia la izquierda. Eso significa que están a gusto en la situación.

Por último, el tercer eje de la cabeza es el sagital. Subimos y bajamos el mentón contínuamente. Aunque, fíjate que hay personas que por la calle andan con el mentón muy levantado o o con el mentón muy bajo. Eso ya nos da una pista de cómo puede ser su carácter. El mentón hacia arriba es un signo de prepotencia, de ira o de miedo disfrazado de ira (en situaciones de agresividad, podemos hacernos los fuertes levantando el mentón). Por el contrario, un mentón muy bajo, prácticamente pegado al cuello, nos muestra a una persona sumisa o tímida. Pero, ¿qué hay del mentón ligeramente bajado? Pues que es un signo de acercamiento. La persona que, en una conversación contigo, o al verte, baja ligeramente el mentón está abierta a la comunicación contigo. Y sí, es un gesto de seducción. De hecho, te propongo que te vayas al espejo y te mires. ¿Cómo te ves más seductor/a? ¿Con el mentón hacia arriba o ligeramente hacia abajo?

 

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2 comentarios en “Ser más cercanos con la cabeza

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