Saltar al contenido

Dar la mano al Rey

RECEPCION REY RIVERA

Nada menos que 1.500 personas han dado hoy la mano a los Reyes. El apretón de manos nos da muchísima información acerca de la persona que nos está saludando. Podemos saber si es una persona dominante, si tiene poco interés en nosotros, si se acerca a nosotros de forma amistosa o autoritaria, etc.

En este caso, no voy a analizar el apretón de los Reyes. El motivo es que después de dar muchas veces la mano, la intensidad del apretón suele ser menor, debido al cansancio. Si no me creéis, probad a darle la mano a 1.500 personas seguidas. Veréis como tengo razón. Así que es de valorar el esfuerzo que han hecho hoy los Reyes.

Pero sí que vamos a ver cómo dan la mano nuestros políticos.

Fijaos primero en cómo da la mano Rajoy a la Reina (min. 0’16). Pero no os fijéis en la mano derecha. Lo interesante está en la izquierda. La tensión de Rajoy se manifiesta en ese puño que se cierra y se aprieta.

Seguimos con Pedro Sánchez (min. 0’26). Justo antes de dar la mano al Rey, vemos cómo oculta sus dedos corazón y anular derechos con su mano izquierda. La situación le resulta incómoda, a pesar de la sonrisa un tanto forzada que muestra a los Reyes, y su cuerpo lo manifiesta con esa microdisimulación.

¿Por qué digo que la sonrisa de Pedro Sánchez es forzada? Porque ni antes ni después de saludar a los Reyes sonríe. Fijaos ahora en la sonrisa de Carmena (min. 0’57). Sigue sonriendo cuando acaba el saludo. Está contenta de verdad. Las expresiones faciales verdaderas no aparecen y desaparecen automáticamente, sino que lo hacen de forma gradual.

Y ahora os voy a hablar de Albert Rivera (min. 1’27). Fijaos en los segundos previos a dar la mano a los Reyes. Hace un movimiento de manos lavadas, mueve las manos como si se las estuviera lavando. Cuando hacemos ese gesto, nuestro subconsciente está diciendo «debo mantener la compostura porque se supone que estoy bien, pero lo cierto es que no me siento bien». Lo cual es bastante lógico, teniendo en cuenta que es su primera recepción real. ¿Cómo estaríamos cualquiera de nosotros? Pues Albert Rivera igual. Pero eso es antes de darle la mano al Rey. ¿Qué hace durante el apretón? Lo refuerza con su mano izquierda a la altura del codo. Se muestra amistoso a la par que dominante (dominante en el sentido de dominio de la situación). Ese gesto, como podéis suponer, es consciente.

Los apretones de manos se ensayan y se controlan. Lo que no está tan ensayado son los nervios y la incomodidad que nos dejan entrever los políticos.

Si este post te ha parecido útil, puedes registrar tu e-mail en el formulario de suscripción (a tu derecha en el ordenador o abajo del todo en el móvil), y te llegará un mail con cada nuevo artículo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *