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Pedro Sánchez vs. Mauricio Macri: razón vs. corazón

mauricio macripedro sanchez

 

 

 

 

 

 

 

El otro día, me preguntaban en un medio local de Benidorm qué consejo le daría a los políticos si fuera asesora de alguno de ellos. Lo primero que me vino a la mente fue: «que no fuercen los gestos, que sean honestos en sus palabras; porque cuando son honestos, la comunicación no verbal acompaña al discurso». Hoy os voy a dar un ejemplo de la diferencia entre dar un discurso «desde el corazón» y darlo «desde la razón, desde lo aprendido».

Este fin de semana, salía elegido comp próximo Presidente de Argentina Mauricio Macri, un ingeniero que tiene una página web muy chula, más propia de un coach que de un político (http://mauriciomacri.com.ar/). En su primer discurso como presidente electo, la noche misma de las elecciones, podíamos ver cómo Macri hablaba (sin papel ni atril delante), a emoción descubierta.

Tomaba el micrófono con la mano derecha para poder acompañar sus palabras, básicamente de agradecimiento y esperanza, con la mano izquierda. Ahora explicaré por qué.

Pero primero, os quiero hablar de Pedro Sánchez, el líder de los socialistas. Es muy habitual en él hablar de temas que se suponen más «de izquierdas», más sociales, como la pobreza infantil, la situación de los parados, de los más débiles, etc. En fin, temas sensibles y emotivos, que duelen. Sin embargo, sus discursos parecen al ojo observador más bien estudiados. Si os fijáis incluso en este corte que os pongo a continuación, la voz se modula de manera un tanto artificial, sobre actuada.

Si os fijáis, sólo mueve la mano derecha para acompañar su discurso, o bien las dos en los momentos en que quiere enfatizar. Y ello a pesar de hablar de temas muy emocionales, como la pobreza infantil o la violencia de género.

¿Cuál es la diferencia entre uno y otro? ¿Es casual el uso de la mano izquierda en el caso de Macri y la mano derecha en el caso de Sánchez? La respuesta está en la neurociencia. Nuestro cerebro está dividido en dos hemisferios, que no tienen las mismas funciones, no son simétricos en cuanto a su funcionalidad, sino que cada lado alberga un conjunto diferente de funciones. Así pues, el hemisferio izquierdo alberga la mayoría de funciones que podemos llamar racionales, como son el lenguaje, el cálculo, el control del tiempo, la capacidad analítica, etc. Mientras que el hemisferio derecho tiene funciones más centradas en las imágenes, las emociones, el espacio, el pensamiento sin lenguaje, etc. Simplificando mucho, podemos decir que el hemisferio izquierdo es nuestro hemisferio racional, mientras que el derecho es el emocional. Y cada hemisferio controla el lado opuesto del cuerpo y la cara. Así pues, cuando muevo la mano derecha, tengo más activo mi hemisferio izquierdo, el del control, el racional. Cuando muevo mi mano izquierda, el hemisferio que «lleva el timón» en ese momento es el derecho, el de las emociones.

Mauricio Macri estaba abandonado a su emoción, a su emotividad, mientras Pedro Sánchez actúa desde el control, desde el discurso aprendido, desde el raciocinio. Dos formas diferentes de transmitir. ¿Cuál preferís?

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