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Psoe

La comunicación no verbal de Pedro Sánchez

Analizamos la comunicación no verbal de Pedro Sánchez en el programa València en Directe, de Levante TV. Pincha sobre la foto para ver el vídeo.

Pedro Sánchez

La comunicación no verbal de Pedro Sánchez se caracteriza principalmente por una apariencia que juega a su favor y por una artificialidad en los gestos y sobre en la voz que juega en su contra. En el apartado de la apariencia también debemos tener en cuenta el abuso que hace en numerosas ocasiones del color rojo a la hora de elegir su vestuario. Además, su esposa también se combina con ese color, y adopta una presencia superior a la del resto de parejas del resto de candidatos a la presidencia del gobierno.

Pedro Sánchez además da la mano muy habitualmente formando un ángulo recto para no permitir que su interlocutor invada su espacio.

 

 

El debate decisivo de Alicante: 2+2

elecciones generales del 20-D los candidatos José Manuel García-Margallo (PP), Julián López Milla (PSOE), Rita Bosaho (Compromís-Podemos) y Marta Martín Llaguno (Ciudadanos). debate en informavcion tv

Reconozco que es la primera vez que veo en televisión a los candidatos por Alicante, excepto, claro está, al ministro de exteriores (visto pero no oído), que la verdad es que no sabía que es de Alicante. Como véis, estoy muy desinformada de lo que se cuece por la provincia. Pero precisamente por eso, estoy segura de que mi análisis de este debate carece de cualquier tipo de contaminación política a la que estos días estamos todos especialmente expuestos.

Y, después de ver el debate organizado por el grupo Información, me pregunto con qué criterio sentaron a los candidatos, porque parece que lo hicieron adrede: frente a dos buenos comunicadores, Julián López Milla (PSOE) y, especialmente, Marta Martín (Ciudadanos), pudimos ver a otros dos candidatos para los que la comunicación es una asignatura pendiente: José Manuel García- Margallo (PP) y Rita Bosaho (Compromís- Podemos).

Marta Martín y Julián López miraban sistemáticamente a cámara cada vez que le comenzaba un bloque, para dirigirse directamente con los ciudadanos. Los gestos de Marta Martín son envolventes, gesticula mucho con las manos y hace gestos más bien redondos, que se corresponden con un estilo conquistador de comunicación. Su voz le ayuda mucho, ya que la domina muy bien, con cambios de volumen y tono para reforzar el discurso. Julián López también comunicó muy bien, pero en alguna ocasión pudimos ver en él una ligera protección, a través de sus manos.

julian lopez manos cuchillo

Si os fijáis en esas manos, manos en cuchillo, podéis notar la tensión. Normal, por otro lado, por encontrarse en un debate en el que se juega mucho.

En cuanto a José Manuel García- Margallo y a Rita Bosaho, ambos tienen una comunicación mejorable. En el caso de García Margallo, su voz le juega una mala pasada y le impide conectar con el público. Tiene una voz absolutamente monótona en el sentido estricto de la palabra. A pesar de ser una voz grave que podría ayudarle a dar sensación de seguridad, baja tanto el volumen que en ocasión hasta cuesta oirle. Si escucháis por ejemplo su intervención a partir del min. 7’23 mientras cerráis los ojos, es posible que os entre algo de somnolencia. Es una voz sin color, que no transmite. Y eso a pesar que parece una persona cn cierto sentido del humor y bastante rápido en sus contestaciones. Además, abusa de la microexpresión de asco. Todos hacemos expresiones faciales de muy corta duración (un quinto de segundo, normalmente) que se corresponden bien a algo que no estamos diciendo, bien a algo (como parece ser el caso), que no expresamos con la intensidad con que lo sentimos. Pero ese abuso de las microexpresiones de asco le resta mucho atractivo.

garcía margallo asco

Por último, creo que Rita Bosaho estaba nerviosa, y eso le jugó una mala pasada. Fijaos por ejemplo en cómo estaba sentada en algún momento:

rita bucle piernas

Si os fijáis en su pie derecho, éste no está completamente apoyado en el suelo, sino que solo se apoya en su parte externa, provocando torsión en sus articulaciones. Cuando hay torsión en las articulaciones, algo no va bien. Puede ser por varios motivos, pero, en este caso, lo más probable es que sea por un malestar ligado a los nervios del momento.

Los nervios también hicieron seguramente que hablara especialmente despacio, seguramente midiendo sus palabras. Lo cual la perjudicaba, puesto que, con el mismo tiempo, expresaba menos ideas que el resto de candidatos.

En definitiva, he descubierto a Marta Martín, un gran comunicadora. Y, por el contrario, he podido comprobar que para ser ministro nada menos que de exteriores no se exigen grandes dotes de comunicación.

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El cara a cara: yo me quedo con el moderador

cara a cara

Ayer tuvimos el clásico cara a cara entre PP y PSOE. Un cara a cara en el que me sorprendió agradablemente la emoción que le pusieron los dos candidatos. Pudimos ver muchas expresiones faciales, y muchas microexpresiones (expresiones faciales inconscientes de muy corta duración), que fueron fruto de las emociones que iban saliendo en un sentido u otro, según el tema.

Si una “queja” reitereada tenemos los analistas en comunicación no verbal de Pedro Sánchez es su falta de naturalidad. Sin embargo, yo ayer lo vi bastante más natural que otras veces. Pude ver muchas expresiones faciales de ira:

PS EXPRESION IRA

Se distingue enseguida porque aparece la arruga característica de la glabela (las arrugas verticales que nos salen en el entrecejo).

Y también alguna expresión facial de tristeza:

PS EXPRESION TRISTEZA

Fijaos en las cejas: lo más característico de la expresión de tristeza es que la parte interna de las cejas se levanta. De hecho, para muchas personas, este movimiento es muy difícil hacerlo a voluntad, de forma artificial. Si no sientes tristeza, es muy díficil poner cejas de tristeza.

Volvió a utilizar el recurso de la sonrisa fingida (p. ej. min. 30’57) que ya señalamos algunos analistas en el debate a cuatro del lunes 7 de diciembre, aunque con menos frecuencia.

Como dicen muchos analistas políticos, Pedro Sánchez estuvo en posición de ataque durante todo el debate. Esto se corrobora a nivel verbal con una posición sentada hacia delante.

 

En cuanto a Mariano Rajoy, repitió varias veces (min. 34’40, min. 01’00’22, min. 01’01’46, min. 01’19’32), como consecuencia de esa posición de ataque de su oponente, una misma secuencia de dos movimientos: aleg y microtracción de las solapas de su chaqueta. Es decir, lleva su tronco atrás durante un momento y luego vuevle hacia delante (puedes leer más sobre el aleg pinchando aquí). El aleg implica incomodidad o inconformidad. No estoy a gusta con lo que está pasando, no estoy de acuerdo con lo que se ha dicho o hecho, y querría irme de aquí, pero no puedo. Por eso me voy echando la espalda atrás y luego vuelvo. Y justo después hace una microtracción de su chaqueta. El gesto de la microtracción tiene que ver con la autoridad. Reafirma su autoridad ante el ataque de Pedro Sánchez.

Me llama mucho la atención, hablando de autoridad, cómo, durante buena parte de su argumentación, señala con el dedo índice a Pedro Sánchez.

MR DEDO INDICE

Señalamos con el dedo índice a nuestro interlocutor cuando creemos que tenemos la autoridad, el dominio, o bien cuando queremos reafirmarlo porque se está cuestionando.

Podemos ver algunas microexpresiones de desprecio (min. 51’13, min. 51’16), así como un sagital superior, es decir, mentón hacia arriba, (min. 55’21), cuando Pedro Sánchez le acusa de haber recortado el derecho de las mujeres a ser madres y no se lo explica.

MR MICROEXPRESION DESPRECIO MR ss

Tengo aquí que destacar la habilidad que tendría Pedro Sánchez si se dedicara a realizar interrogatorios: hace preguntas dicotómicas a Mariano Rajoy, que no admiten más que un sí o un no. También a destacar la habilidad de Mariano Rajoy para no contestar directamente. Excepto en una ocasión: cuando Pedro Sánchez le pregunta si hubo o no rescate (min. 27’01), Mariano Rajoy dice “no”, mientras afirma con la cabeza. Es lo que llamamos en Comunicación No Verbal Científica un “sí/no de Paul Ekman” (por el investigador que definió este gesto). Niego con la palabra mientras afirmo con la cabeza, o bien afirmo con la palabra mientras niego con la cabeza. Esto es una incongruencia entre la palabra y el pensamiento.

Pero si alguien me cautivó fue el moderador, con algunos gestos que nos pueden hacer ver que no siempre estaba de acuerdo con lo que allí se estaba diciendo.

En primer lugar, su subconsciente parece que le traicionó un poco al introducir los temas que se iban a tratar en el cara a cara. Justo cuando dice “los partidos y la política”, señala a Mariano Rajoy (min. 05’54). ¿Considera que Rajoy tendrá que dar explicaciones?

CV INDICE

Pudimos ver varios aleg del moderador, que se producían en momentos clave.

En el min. 17’35, cuando Rajoy dice que “han bajado dos veces el IRPF y han exonerado de pagar la renta a las personas físicas que ganen menos de 12.000€”, Campo Vidal hace un aleg.

También lo hace en el min. 43’17, justo después de que Mariano Rajoy diga “libramos a España del rescate”.

Y donde mejor podemos la incomodidad del periodista en cuando ambos candidatos se acusan mutuamente de mentir (min. 1’20’15).

No sé si el moderador disfrutó anoche con su trabajo. Lo que es seguro es que estaba absolutamente implicado en el debate y en lo que allí se dijo. Así que, a la pregunta de quién ganó el debate, mi respuesta es: no lo sé, pero yo me quedo con el moderador.

 

Pedro Sánchez, el más alto

Pedro-Sanchez emoción

Al menos de eso presumió en el programa El Hormiguero al día siguiente del debate a cuatro: de haber sido el más alto. No sé hasta qué punto presumir de eso es políticamente correcto, y más delante de una persona especialmente bajita como es Pablo Motos. Pero lo cierto es que la altura, y, en general, la buena planta, sí dan un punto a favor en cuanto a la primera impresión. Sin embargo, sólo se convierte en ventaja competitiva cuando todos los demás parámetros son iguales. Es decir, si Pedro Sánchez tuviera la dialéctica de Albert Rivera o la mente rápida de Soraya Sáenz de Santamaría o la estrategia dominante verbal y no verbal de Pablo Iglesias, su altura, y, por qué no decirlo, su buena presencia, su atractivo, serían un punto a su favor.

Este hombre alto, tanto en los mítines como en los debates, carece de naturalidad. Y ésa es una cualidad que los ciudadanos exigimos a nuestros políticos. Que nos hablen desde la emoción, desde el sentimiento. La mayoría de ellos, a fuerza de repetir una y otra vez, y hasta la saciedad, el mismo discurso, las mismas ideas, incluso las mismas frases, como si de un mantra se tratase, pierden esa frescura del discurso verdadero, del discurso emocionado. Un truco: cuando queráis decir una mentira y que no se os note, repetidla hasta aburriros. La emoción acaba desapareciendo y la decís de forma automática. Así es más difícil pillar las mentiras (ojo, para las personas entrenadas en comunicación no verbal científica es más difícil, pero no imposible 😉 ).

En el caso de Pedro Sánchez, este fallo en la naturalidad toma unas dimensiones proporcionales a su estatura. Podemos ver una gran diferencia en cuanto a su paralingüística (todo lo relativo a la voz, excepto las propias palabras) entre los debates y mítines, y otro tipo de intervenciones, como la del martes pasado en El Hormiguero. Ahí sí estaba siendo él mismo; su risa era verdadera, nada que ver con la sonrisa nerviosa que exhibió en el debate, propia de quien no tiene la respuesta a algo que no le gusta y su último recurso es reir.

Fijaos la diferencia entre estos dos vídeos:

¿Notáis la diferencia de voz cuando es natural y cuando está siguiendo un guión?

En las grandes citas electorales, el estilo comunicativo de Pedro Sánchez no está tan claramente definido como el de Albert Rivera (puedes leerlo pinchando aquí). Quizá ello es debido a que está demasiado enfrascado, artificial. Sin embargo, podemos ver cómo es en formatos sin corsés, distendidos. Ahí vemos a una persona con un estilo de comunicación conquistador bajo positivo. Es conquistador por el tipo de gestos que hace, al igual que Albert Rivera. Es muy buena señal para un político de primer nivel como Pedro Sánchez tener un estilo conquistador, porque es con el que mejor se transmite. Sin embargo, es conquistador bajo, porque escucha más que habla. Si fuera conquistador alto, como lo es Albert Rivera, tomaría la palabra más a menudo. De hecho, en el gran debate a cuatro del lunes pasado, pudimos ver en la ya famosa “sala del tiempo” que era el que menos había hablado de los 4 candidatos. Pero un punto muy a su favor, es que es conquistador positivo; es decir, permite que los demás brillen. Al contrario que Albert Rivera, que sufre cuando no es él que tiene la palabra, Pedro Sánchez deja hacer a los demás.

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Superfan de Soraya

debate

Señores, lo confieso. Anoche me hice superfan de Soraya. No porque fuera la única mujer del debate o porque los demás candidatos le sacaran cabeza y media, sino porque nos ha regalado unos momentos no verbales para la posteridad. Voy a hacer un repaso a todos los candidatos, y me dejo a Soraya para el final.

Hoy hemos presenciado un debate histórico, de esos que hay que marcar en rojo en el calendario. No sólo porque era un debate a cuatro, sino, desde el punto de vista no verbal, porque los candidatos no tenían un atril detrás del que esconder sus nervios. Han debatido sin protección, a programa electoral descubierto, y eso, a los que nos dedicamos a esto, nos permite percibir el estado de ánimo real de los debatientes.

Ya desde el posado de antes del debate, se puede percibir cómo está cada uno.

debate posado2 debate posado

Pablo Iglesias:

Como nos tiene acostumbrados, adopta una postura dominante. Abre las piernas, y posiciona las manos como un vaquero listo para disparar (puedes leer más sobre su postura de dominio pinchando aquí).

Durante todo el debate, mantiene su postura de “macho alfa”, pero ésta se ve un poco menguada por el sudor de sus axilas. Aparenta mucha tranquilidad, pero el sudor le resta. Una camisa blanca hubiera evitado este fallo.

debate pi sudor

¿Dónde condensa los nervios? En el boli. Si os fijáis, el boli es su compañero durante todo el debate. Hace microrrotaciones (p. ej., min. 8’40) y microgolpes (p. ej., min. 4’49). La tensión está saliendo por ahí. Normal, por otro lado, que haya tensión, teniendo en cuenta lo que se juegan. Es muy probable que haya utilizado el recurso del boli (bic cristal, por cierto), para no hacer determinadas posiciones de manos que nos hicieran percibir sus nervios.

debate pi boli

Por cierto, lo he visto mucho menos sonriente que lo que venían siendo habitual en los últimos días.

Pedro Sánchez:

Podemos ver cómo mezcla el intento de dominio con la necesidad de protección. Si bien abre las piernas como Pablo Iglesias, en posición dominante, sus manos le delatan: las manos en cuchillo indican una ligera protección. Me siento cohibido y por eso me protejo haciendo una pequeña barrera con las manos. Además, podemos ver en muchas ocasiones, la tensión en su mandíbula. Está tenso, y aprieta los dientes.

debate ps manos cuchillo

Me resulta muy llamativa la risa fingida que utiliza en alguna ocasión como recurso cuando no está de acuerdo con sus adversarios (p. ej., min. 53’20). La risa es la expresión que mejor hacemos a voluntad. De hecho, aprendemos a sonreir voluntariamente (es decir, sin sentir alegría de verdad) antes de cumplir los dos años de vida. Pedro Sánchez utiliza la sonrisa socarrona para hacer ver su oposición al argumento del otro.

Por último, muy interesante es el rotativo izquierdo que nos ofrece al final del debate, en su minuto decisivo. Nos muestra el lado izquierdo de su cara dirigiendose directamente a nosotros.

debate ps riCuando hablamos mostrando nuestro lado izquierdo de la cara, estamos mostrando nuestro lado más emocional, estamos intentando empatizar con la otra persona. Pedro Sánchez utiliza su minuto de oro para apelar a nuestra emoción.

Albert Rivera:

Al igual que Pablo Iglesias ha vuelto a su semblante serio de siempre, Albert Rivera ha vuelto a sus gestos manipuladores, de nerviosismo a los que nos tenía acostumbrados, y que en el debate a tres de hace unos días había mantenido a raya. Supongo que, a estas alturas, la tensión está a flor de piel, y eso les pasa factura a los candidatos.

Ya desde el principio, vuelve a su micropicor habitual en el dorso de la mano derecha.

debate ar micropicor mano

En comunicación no verbal científica, un micropicor se define como un leve picor ocasionado por un malestar, que no dura más de 5 o 6 segundos y que no deja ningún rastro en la piel cuando se rasca. Os pongo un ejemplo muy evidente: si yo me enfado mucho con alguien, mi cerebro ordena llevar sangre extra a mi puño. Si no pego a esa persona, ese exceso de sangre pica, y siento un micropicor en el puño, que asociamos a la agresividad. Hay cientos de micropicores etiquetados en comunicación no verbal científica con al menos un 85% de fiabilidad; unos más evidentes como el que os acabo de explicar y otros, como el que hace Albert Rivera en el dorso de su mano, que implica un intento de control de su emoción.

Además de este micropicor, durante todo el debate realiza balanceos del cuerpo, levantando incluso los pies del suelo (p. ej., min. 6’50) así como el gesto de “manos lavadas” (p. ej., min. 3’45). Ambos gestos implican incomodidad.

Estos gestos le van a acompañar durante todo el debate, hasta el minuto final. No cabe duda de que Albert Rivera sentía mucha presión en este debate.

Soraya Sáenz de Santamaría:

Me he dejado lo mejor para el final. Soraya mantiene una postura corporal muy neutra durante casi todo el debate, lo cual parece un tanto artificial, como si le hubieran aconsejado que no se mueva mucho, que hay unos cuantos analistas escudriñando sus gestos. Sin embargo, es la que más información nos aporta. ¿El motivo? Seguramente su falta de experiencia en este formato. Me explico: los demás candidatos estaban repitiendo los mismos argumentos y, en ocasiones, hasta las mismas frases, que vienen diciéndonos durante toda la campaña. Cuando repito muchas veces algo, dejo de sentir emoción, me distancio de lo que digo. Si dejo de sentir emoción, los gestos inconscientes que aparecen fruto de la emoción (la mayoría de los gestos que estudiamos en comunicación no verbal científica), desaparecen. Si además, ya les he oido a los demás decir sus argumentos, ya no me cae de nuevas y no salta mi emoción. Por eso, de los otros tres candidatos sólo os puedo hablar de cómo muestran su nerviosismo y poco más. Sin embargo, la falta de discurso repetido por parte de Soraya hace que tengamos una mina de oro gestual.

Lo primero que me llama la atención de Soraya es su sagital superior.

debate soraya ss

El sagital superior (mentón hacia arriba) se presenta en situaciones en que me siento superior, o bien en personas con cierta prepotencia. En este caso, el hecho de que ella sea mucho más bajita que el resto de candidatos y periodistas no influye, ya que hay suficiente distancia como para que pueda dirigirse a cualquiera de ellos mirándole a los ojos sin necesidad de levantar el mentón. Este gesto lo mantiene también en su minuto final, lo cual puede restarle conexión con los votantes.

Otro gesto maravilloso que nos regala Soraya es un no falso. Hablando de los recortes (min. 38’10), Ana Pastor le pregunta si van a hacer más recortes. Soraya dice “no” mientras niega con la cabeza. Es un no falso, porque empieza mostrando su mejilla izquierda. Puedes leer más sobre el “no falso” pinchando aquí. El no falso puede implicar mentira o duda. No tengo claro si vamos a hacer más recortes o no, o bien tengo claro que vamos a hacer más recortes.

Como era de esperar, la respuesta al tema de la corrupción (min. 56’29) la tenía más que ensayada. El ritmo del discurso es bastante diferente al que utiliza en el resto de intervenciones (excepción hecha del minuto final, que también, lógicamente, está ensayado), con más pausas, más lento.

Pero otra cosa es cuando hablan los demás.

Cuando Pablo Iglesias le espeta “sé fuerte Luis, sé fuerte” en clara alusión al caso Bárcenas (min. 1’00’00), Soraya reacciona diciendo “paga Sr. Monedero, paga”. Y acto seguido tiene un micropicor en la nariz que rasca con el dedo hacia fuera.

soraya debate ss micropicor desprecio

Éste es un micropicor de desprecio. Nada más que decir sobre el tema.

Pero además, cuando interviene Albert Rivera y le reconoce el mérito por acudir al debate (min. 1’03’33) hace un parpadeo emocional. Albert Rivera dice “tiene Ud. mérito y se lo reconozco” y Soraya parpadea. Si os fijáis, ese parpadeo es más largo de lo normal. Hay varios tipos de parpadeo, y éste se produce como consecuencia de algo que nos emociona, que nos gusta o, como seguramente será en este caso, que nos duele. Touché, Albert.

También tiene tiempo Soraya de deleitarnos con una microexpresión de asco al hablar de la reforma de la Constitución (min. 1’32’25). Está diciendo “qué gana España de ser un estado federal de un estado descentralizado”. Y ésta es su expresión:

debate ss microexpresión asco

Y, por último, vamos a ver un micropicor de mentira. Pedro Sánchez acaba de decir que el Partido Socialista ha demostrado que es garante de la unidad de España (min. 1’33’05). Y Soraya se rasca la nariz con el dedo en horizontal. Cree que Pedro Sánchez está mintiendo.

debate ss micropicor mentira

Como véis, no puedo más que hacerme fan de Soraya Sáenz de Santamaría y desear que vuelva a algún debate antes de que acabe la campaña electoral.

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debate video

 

El “no” falso de Susana Díaz

no falso Susana Díaz

Que los políticos no son siempre sinceros ya lo sabemos todos. Pero si además los periodistas intentan que digan lo que ellos tienen consigna de no decir, se producen situaciones como la de ayer con Susana Díaz en el programa de La Sexta “Al Rojo Vivo”.

Los periodistas Antonio García Ferreras y Eduardo Inda intentaban sacarle una declaración sobre el día después de las elecciones, que diera por supuesto que las iban a perder y que iba a haber un cambio de líder en Psoe. La Presidenta andaluza, como es de suponer, desviaba las respuestas.

Pero cuando Antonio García le menciona a un posible suplente de Pedro Sánchez a iniciativa de Rubalcaba, Patxi López (min. 0’39), podemos ver como Díaz niega con la cabeza mientras dice “no”. Por un lado, el no es falso, según la comunicación no verbal científica porque comienza el gesto mostrando primero el lado izquierdo de la cara. Este gesto implica mentira o duda. Creo que lo que digo no es cierto o bien no estoy seguro de que lo digo es del todo cierto, y por eso hago el no falso. Puedes leer más sobre el no falso pinchando aquí. Pero si os fijáis además en voz, podéis ver como el volumen baja, y el “no, noo” se alarga.

El segundo “no falso” que podemos encontrar en la intervención de Susana Díaz cuando Eduardo Inda le pregunta si 80 diputados sería un fracaso (min. 4’26). Hace un no falso clarísimo, mientras mira hacia abajo. Si bien no mirar al interlocutor no es un gesto que esté etiquetado como gesto de mentira, en este caso acompaña.

Y es que no siempre es fácil tener que callar datos que perjudican los intereses del partido, cuando el trabajo de los periodistas es justamente hacer hablar al político.

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Pedro Sánchez vs. Mauricio Macri: razón vs. corazón

mauricio macripedro sanchez

 

 

 

 

 

 

 

El otro día, me preguntaban en un medio local de Benidorm qué consejo le daría a los políticos si fuera asesora de alguno de ellos. Lo primero que me vino a la mente fue: “que no fuercen los gestos, que sean honestos en sus palabras; porque cuando son honestos, la comunicación no verbal acompaña al discurso”. Hoy os voy a dar un ejemplo de la diferencia entre dar un discurso “desde el corazón” y darlo “desde la razón, desde lo aprendido”.

Este fin de semana, salía elegido comp próximo Presidente de Argentina Mauricio Macri, un ingeniero que tiene una página web muy chula, más propia de un coach que de un político (http://mauriciomacri.com.ar/). En su primer discurso como presidente electo, la noche misma de las elecciones, podíamos ver cómo Macri hablaba (sin papel ni atril delante), a emoción descubierta.

Tomaba el micrófono con la mano derecha para poder acompañar sus palabras, básicamente de agradecimiento y esperanza, con la mano izquierda. Ahora explicaré por qué.

Pero primero, os quiero hablar de Pedro Sánchez, el líder de los socialistas. Es muy habitual en él hablar de temas que se suponen más “de izquierdas”, más sociales, como la pobreza infantil, la situación de los parados, de los más débiles, etc. En fin, temas sensibles y emotivos, que duelen. Sin embargo, sus discursos parecen al ojo observador más bien estudiados. Si os fijáis incluso en este corte que os pongo a continuación, la voz se modula de manera un tanto artificial, sobre actuada.

Si os fijáis, sólo mueve la mano derecha para acompañar su discurso, o bien las dos en los momentos en que quiere enfatizar. Y ello a pesar de hablar de temas muy emocionales, como la pobreza infantil o la violencia de género.

¿Cuál es la diferencia entre uno y otro? ¿Es casual el uso de la mano izquierda en el caso de Macri y la mano derecha en el caso de Sánchez? La respuesta está en la neurociencia. Nuestro cerebro está dividido en dos hemisferios, que no tienen las mismas funciones, no son simétricos en cuanto a su funcionalidad, sino que cada lado alberga un conjunto diferente de funciones. Así pues, el hemisferio izquierdo alberga la mayoría de funciones que podemos llamar racionales, como son el lenguaje, el cálculo, el control del tiempo, la capacidad analítica, etc. Mientras que el hemisferio derecho tiene funciones más centradas en las imágenes, las emociones, el espacio, el pensamiento sin lenguaje, etc. Simplificando mucho, podemos decir que el hemisferio izquierdo es nuestro hemisferio racional, mientras que el derecho es el emocional. Y cada hemisferio controla el lado opuesto del cuerpo y la cara. Así pues, cuando muevo la mano derecha, tengo más activo mi hemisferio izquierdo, el del control, el racional. Cuando muevo mi mano izquierda, el hemisferio que “lleva el timón” en ese momento es el derecho, el de las emociones.

Mauricio Macri estaba abandonado a su emoción, a su emotividad, mientras Pedro Sánchez actúa desde el control, desde el discurso aprendido, desde el raciocinio. Dos formas diferentes de transmitir. ¿Cuál preferís?

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Mariano Rajoy vs. Pedro Sánchez: ¿quién comunica mejor?

mariano rajoy sanchez entrevista ana blancopedro sanchez entrevista ana blanco

Misma cadena de TV. Mismo escenario. Misma periodista. Mismos colores en la decoración. Mismos trajes de los candidatos. Misma distancia y altura en las sillas. Pero qué diferencia en la percepción no verbal que nos transmiten uno y otro. En menos de una semana, hemos asistido a la entrevista que Ana Blanco hizo a Mariano Rajoy el pasado jueves 26 de octubre y posteriormente a la que le ha hecho a Pedro Sánchez ayer mismo.

Esto tiene que ver en gran parte con el sagital (mentón hacia arriba o hacia abajo), y con el tiempo que cada uno dedica a mirar a su interlocutora.

Mira el primer par de minutos de cada entrevista, por ejemplo.

 

 

 

Desde el saludo inicial, el “buenas noches”, ya se aprecia la diferencia en cuanto al tiempo que dedica cada uno a mirar fijamente a su interlocutora. Lo normal es mirar aproximadamente un 60% del tiempo directamente a nuestro interlocutor cuando hablamos y un 80% cuando escuchamos, y el resto del tiempo mirar a otro lado. Si mirásemos fijamente sin apartar la vista a nuestro interlocutor, lo incomodaríamos. Pero Rajoy está muy por debajo de Sánchez en cuanto al tiempo que mira fijamente a la periodista, tanto cuando habla como cuando escucha.

Esto puede deberse a un carácter más retraído o a una necesidad de apartar la mirada para poder pensar la respuesta. Pero lo cierto es que, en general, cuando una persona no nos mira lo suficiente a los ojos, pierde capacidad de transmitir confianza.

Por otro lado, tenemos el sagital. Si te fijas en el mentón de uno y otro, verás la diferencia. Pedro Sánchez suele tener el mentón en una posición neutra; es decir, ni hacia arriba ni hacia abajo. Sin embargo, Rajoy lo baja por completo con mucha frecuencia (min. 0’44, 1’20, , produciéndose un sagital inferior. Un sagital inferior nos puede transmitir vergüenza, falta de confianza en sí mismo, sumisión, timidez… En cualquier caso, no es un gesto positivo, y debería quizás trabajar para corregirlo.

Por cierto, momento precioso cuando Ana Blanco le pregunta si no han hablado dentro de su partido de con quién prefieren pactar (min. 1’35). Mientras dice “no” con bastante rodundidad, se inclina un poco hacia atrás y acto seguido mueve el pie izquierdo. ¿Seguro que no lo han hablado aún? ¡Feliz martes!

 

 

Cuando la política duele

antonio miguel carmona

Estamos acostumbrados a ver a los políticos “interpretar” su papel con mayor o menor vehemencia, pero normalmente desde la distancia entre el político que habla y la persona que siente. Sin embargo, en situaciones como la de hoy, esa distancia se acorta tanto que podemos ver la emoción que hay detrás de la palabra. Antonio Miguel Carmona ha dado una rueda de prensa tras ser destituido como portavoz del Psoe en el Ayuntamiento de Madrid.

Analizando el vídeo de la rueda de prensa, apreciamos en varias ocasiones los “labios en ostra”. Este gesto, en el que los labios se cierran hacia dentro,nos revela una emoción de ira, en la que además se contiene la información que se está dando. Carmona mide sus palabras, pero desde la ira. Podemos ver este gesto en el min. 0’08, justo después de decir “hay personas que tienen valor y personas que tienen precio”. También lo vemos en el min. 1’14, justo después de decir “me remito al comité regional, que debería ser convocado”. 

Esa emoción de ira viene corroborada por una microexpresión de ira (expresión facial que dura menos de un segundo, y que por tanto, realizamos de forma inconsciente) en el min. 1’17, antes de lanzar un mensaje de advertencia a la dirección de su partido . En este caso, podemos apreciar la microexpresión en las cejas, que se juntan y dejan ver la glabela (arrugas verticales que nos salen entre las cejas cuando fruncimos el ceño).

Además de los labios en ostra y la microexpresión de ira, vemos cómo Carmona utiliza su mano izquierda cuando asegura que “él no tiene precio” (min. 0’36). Cuando utilizamos la mano izquierda, tenemos especialmente activo nuestro hemisferio cerebral derecho, y eso significa, según nos dice la neurociencia, que hablamos desde nuestra emoción, desde nuestro “yo”. Carmona nos habla con “el corazón en la mano”.

Carmona está enfadado y habla desde su lado más emocional. Pero además, nos da otra pista sobre su estado real de ánimo. Justo en el momento en que dice “pelearé día tras día por que esa unidad se convierta en un resultado electoral en el futuro adecuado” (min. 0’26), se rasca los dedos índices izquierdo y luego derecho. Nuestro dedo índice es el dedo de nuestra autoridad (índice izquierdo) o de la autoridad del otro (índice derecho). Cuando nuestro dedo índice nos pica, sentimos un malestar por nuestra autoridad o por la de los demás. En este caso, está refiriéndose al próximo resultado electoral. Sin embargo, es muy probable que esté pensando en el mal resultado electoral, del cual seguramente se siente responsable en parte y en parte se lo atribuye a otros factores o personas.