Saltar al contenido

Philippe Turchet

Qué te ocurre si reflexionas mucho

reflexión - pensador

Después de una campaña electoral muy reñida, con numerosas anécdotas y momentos no verbales para la posteridad, que, desde este blog, he intentado humildemente contaros, por fin llegamos al día en que se nos pide que reflexionemos para decidir a quién votamos.

La reflexión se traduce en numerosos gestos inconscientes que normalmente ocurren con las manos en alguna parte de la cabeza, y, en especial, en la frente. Hay micropicores (picores causados por algún malestar que duran unos pocos segundos y desaparecen sin dejar huella al rascarse), microfijaciones (posición inmóvil del cuerpo, en muchas ocasiones, con la mano sobre algún punto del cuerpo) y microcaricias (caricias autodirigidas que, entre otras cosas, sirven para facilitar la concentración sobre sí mismo).

De hecho, una microfijación muy habitual de Pablo Iglesias en los debates de televisión es ésta:

pablo iglesias microfijación

Significa que le interesa lo que el otro está diciendo, pero está buscando en qué falla para poder decírselo, para rebatirle. Curioso, ¿no?

Otra microfijación muy interesante y que seguro que habéis visto muchas veces es la siguiente, muy parecida a la anterior pero con un pequeño matiz:

pedro microfijación

Aquí también estamos concentrados en lo que dice el otro y estamos en desacuerdo con él. Sin embargo, preferimos callarnos hasta que acabe. La boca se cierra para tomar distancia de la conversación, aunque es probable que al final acabemos hablando.

Estos son sólo dos ejemplos. Hay muchas microfijaciones que implican reflexión, pero hoy os quiero contar lo que ocurre en nuestros ojos cuando estamos en un momento o en un período de mucha actividad cerebral, de mucha reflexión. Los ojos, por una cuestión de proximidad, son el primer lugar en el que se notan determinados estados de ánimo. Así, la reflexión intensa, la tristeza o decaimiento, la afectividad o enamoramiento y el estrés o el cansancio tienen su reflejo en el tamaño de la apertura de nuestro ojos.

Como hoy estamos de jornada de reflexión, os voy a explicar qué ocurre cuando hay una intensa actividad de reflexión: nuestro ojo derecho se abre más.

Según Philippe Turchet, fundador del Instituto Europeo de Sinergología, “la estrecha imbricación de las neuronas cognitivas autoras de la reflexión lógica y de las neuronas motoras responsables del movimiento produce una dilatación del ojo derecho, abierto al razonamiento lógico”.

Fijaos en estas dos fotos:

soraya ojos iguales

soraya ojo derecho

¿Véis que en la segunda foto, la del debate a cuatro, que fue muy intenso, su ojo derecho está más abierto que en la foto de arriba, tomada un día cualquiera?

Así que si hoy tenéis vuestro ojo derecho más abierto de lo normal, ya sabéis: estáis cumpliendo con la jornada de reflexión.

Si este post te ha parecido útil, puedes registrar tu e-mail en el formulario de suscripción (a tu derecha en el ordenador o abajo del todo en el móvil), y te llegará un mail con cada nuevo artículo.

 

La duda de Alberto Garzón

 

ALBERTO GARZÓN

Alberto Garzón, candidato a la presidencia del gobierno por Izquierda Unida – Unidad Popular, es uno de los desaventajados de las encuestas. Esa desventaja, junto a la de UPYD, le pasa factura en forma de horas de televisión. No le invitan a los debates, le hacen menos entrevistas, etc. Pero desde este blog, le damos la importancia que merece un candidato a la presidencia del gobierno. Así que he analizado su primer mítin de campaña.

Lo primero que me llama la atención de este mítin es la voz de Garzón. Os voy a pedir que pongáis el vídeo pero cerréis los ojos.

Está leyendo. Y está actuando. Echo de menos frescura en la voz, no es espontánea. Pero lo más interesante del corte de vídeo viene en el minuto 1’37. Garzón acaba de decir “un proyecto político que merece la pena para transformar nuestra sociedad”. Y su lengua sale por la izquierda y se desplaza hasta el centro.

alberto garzón lengua

En Comunicación No Verbal Científica, este movimiento (ojo, tenemos catalogados 10 movimientos diferentes de lengua), está unido al deseo. Muy congruente: Alberto Garzón desearía que la sociedad se transformara a través de su proyecto, y se deleita en ello.

Pero luego viene un micropicor en la nariz que se rasca desplazando el dedo de un lado a otro (min. 1’39).

alberto garzón micropicor nariz

Según Philippe Turchet, fundador del Instituto Europeo de Sinergología, éste es un micropicor de duda o de mentira. Según Turchet, “los micropicores de la base de la nariz son las señales que expresan con mayor agudeza el desplazamiento entre nuestros deseos y su expresión”. No estoy seguro o convencido de lo que digo y me pica la nariz.

Quizás, a pesar de que lo desea, Alberto Garzón no tiene claro que el cambio en España vaya a venir desde Izquierda Unida. Aún así, todas las opciones políticas son necesarias, porque todas cumplen la función básica en democracia de representar las distintas sensibilidades de los ciudadanos.

Si este post te ha parecido útil, puedes registrar tu e-mail en el formulario de suscripción (a tu derecha en el ordenador o abajo del todo en el móvil), y te llegará un mail con cada nuevo artículo.

 

 

 

Si ves este gesto, le gustas seguro

pareja amor

El verano va tocando a su fin, y quizás hayas conocido a alguien especial. Los más lanzados ya se las habrán ingeniado para saber si la atracción es mutua. Pero éste es un truco para los que, creyendo que hay tensión sexual entre ambos, ninguno de los dos ha dado el paso de destapar sus cartas sobre la mesa y decirle claramente al otro lo que siente.

En Comunicación No Verbal Científica estudiamos muchos gestos que indican atracción sexual. Pero hoy os quiero hablar de uno en concreto que, de por sí, no va a necesitar otro gesto para corroborar que quien lo ha hecho siente atracción sexual no resuelta. Ojo, porque cuando está resuelta, este gesto desaparece.

Me estoy refiriendo al micropicror en la parte interna del muslo izquierdo. Los micropicores, aparte de los causados por una picadura o grano, que dejan marca, son impulsos eléctricos que nuestro cerebro envía a distintas partes de nuestro cuerpo según lo que estemos pensando en ese momento. Nacen en origen por un malestar, por algo que reprimimos (como sería el caso de la atracción sexual o de la ira) o por algo que no decimos, o que no decimos con la intensidad que desearíamos. El micropicor dura menos de 5 segundos y no deja huella. Puedes ver qué ocurre cuando estamos enfadados y no queremos que se nos note en este otro post sobre la ira de Tsipras.

Cuando sentimos atracción sexual hacia la otra persona, nuestra sangre corre apresurada hacia nuestra zona genital, para irrigarla. Si esa atracción sexual no se expresa, nos pica. En concreto, la parte interna del muslo izquierdo. Así que, ya sabes, si ves que la otra persona, estando contigo, siente un micropicor en el interior del muslo izquierdo, puedes tener casi la seguridad de que le atraes sexualmente.

Si este post te ha parecido útil, puedes registrar tu e-mail en el formulario de suscripción (a tu derecha en el ordenador o abajo del todo en el móvil), y te llegará un mail con cada nuevo artículo.

Detectando la incomodidad

Niño-avergonzado-620x300

Todos hemos vivido cantidad de situaciones embarazosas, de esas en las que deseas que la tierra te trague. También hemos sentido vergüenza en muchos momentos de nuestra vida, por muy extrovertidos que seamos. Sin embargo, sea por dignidad, o por sentido del ridículo o simplemente por ego, hacemos como que está todo bien. No hace mucho me caí en medio de una calle llena de gente sentada en las terrazas de las cafeterías. De esas caídas monumentales, con gritito de dolor y todo. Pero, oye, me levanté toda digna y sonreí ampliamente a la persona con la que iba, como si nada. Aún tengo los moratones. Los políticos también tienen situaciones incomodísimas muy a menudo. Tenemos que tener en cuenta que están contínuamente sometidos al ojo público, por lo que, además de la situación en sí, se encuentran con la sobredimensión que da el que el momento se convierta en público. Es decir, no es lo mismo que yo, una persona anónima, me caiga en la calle, que que el Rey Juan Carlos se pegue una castaña monumental delante de todos los fotógrafos, cámaras y periodistas, y que además sepa que le va a ver toda España cayéndose.

Ahora imaginemos que somos el periodista que quiere saber si un político está incómodo en una situación o si, por el contrario, está por encima de la propia situación. ¿Cómo podemos detectarlo? Hay bastantes gestos que denotan incomodidad. Pero hoy os quiero hablar de un gesto clave, que no se cumple en todos los casos, pero que, cuando se cumple, su significado es siempre incomodidad, vergüenza o timidez.

Se trata de la microdisimulación de la mano o del pie izquierdos. Es decir, escondemos nuestra mano izquierda (o nuestro pie izquierdo en algunas ocasiones). Podemos esconder nuestra mano detrás, en la espalda, metérnosla en el bolsillo, debajo de la mesa, ocultarla con nuestra mano derecha, o incluso taparla con una chaqueta, por ejemplo. En cuanto al pie, normalmente lo que hacemos es esconderlo detrás de nuestro pie derecho. Es decir, atrasamos nuestro pie izquierdo y lo cruzamos hasta que el derecho queda delante.

Como hemos ido viendo a lo largo de muchos posts, nuestro lado izquierdo del cuerpo y la cara es nuestro lado más emocional, pero también tiene otra dimensión: representa nuestro yo, lo que somos y lo que sentimos. Dicho esto, véis que lo más normal e esconderlo en situaciones incómodas en las que querríamos desaparecer de la escena.

 

Os pongo aquí varios ejemplos para que lo veáis.

Técnica no verbal para saber si le gustamos

romanticheskij_vecher

Parece que el verano es más proclive a los amores fugaces y a las aventuras románticas. Pero, ¿y si de esa aventura nace algo más profundo? En este post, os voy a explicar una técnica de comunicación no verbal para detectar el grado de empatía que la otra persona tiene con nosotros. A mayor profundidad de sentimientos, mayor empatía sentimos por nuestra pareja.

Esta técnica se denomina “técnica del limpiaparabrisas” y está acuñada por Philippe Turchet, padre de la sinergología (análisis de los gestos inconscientes y semiconscientes del cuerpo y la cara).

Para realizarla correctamente, sigue estos pasos:

1- Elige un momento de tranquilidad, en el que estéis los dos solos. Puede ser en una cena romántica, por ejemplo. Es importante que no haya motivos de nervios, tensión o distracciones.

2- Tenéis que estar situados uno frente al otro. Ni de lado, ni en oblicuo. Justo uno frente al otro. Por eso, en la sobremesa es un buen momento.

3- Lleva la conversación hacia un tema emotivo. Habla de vuestra primera cita, de algún tema que os guste mucho a los dos… Se trata de crear una conexión con el discurso.

4- Inclina muy despacio la cabeza hacia tu hombro izquierdo. Quédate así hasta que tu pareja haga lo mismo pero en espejo. Es decir, hasta que ladee su cabeza hacia su derecha.

5- Cuando lo haya hecho, y sin dejar la conversación, ves moviendo tu cabeza hacia tu hombro derecho. Verás, si hay conexión empática entre los dos, como tu pareja va ladeando a la vez que tú su cabeza hacia su izquierda, para sincronizarse contigo, como un parabrisas.

Esta técnica es mucho más fácil de lo que os puede parecer a simple vista. De hecho, os confieso que suelo practicarla a menudo con mi marido, y funciona siempre. Un último apunte. Ni se os ocurra decirle a vuestra pareja que vais a practicar un juego de comunicación no verbal con él/ella. Eso le hará ponerse a la defensiva y no funcionará. Se lo podéis contar, pero después de haberlo puesto en práctica.