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partido popular

Ni renuncio ni dejo de renunciar sino todo lo contrario

rajoy investidura

Yo no sé cómo estarán los demás. Yo me paso buena parte del día leyendo los periódicos y ahora mismo tengo un lío tremendo con los posibles pactos, la investidura, las posibilidades aritméticas, la posibilidad de no pactar pero sí legislar juntos,… Y, en medio de todo esto, de vez en cuando, aparece alguna novedad sobre el caso de Rita Barberá, que le da más salero si cabe a todo este maremágnum político.

Y esta misma tarde, sale Rajoy y dice que el Rey no le ha pedido que forme gobierno, pero que él no renuncia a la investidura. No sé si entiendo bien el significado de todo esto (estoy saturada, en serio), pero éste es un vídeo fantástico y maravilloso para explicaros el movimiento vertical de hombros.

El movimiento vertical de hombros consiste en un movimiento muy rápido de uno o de los dos hombros hacia arriba. Ojo, es muy rápido, y, por tanto, inconsciente. No nos da tiempo a darnos cuenta de que lo estamos haciendo. De ahí que sea muy útil cuando se detecta, porque revela un estado verdadero de ánimo. ¿Y cuándo aparece este movimiento? Cuando tenemos dudas acerca de lo que estamos diciendo. No tengo claro lo que digo, dudo, y mi hombro o mis hombros van hacia arriba.

Y Rajoy hace varios movimientos verticales de hombros de libro.

Fijaos primero en el min. 0’28. Justo cuando dice “le dije al Rey que hoy no tenemos los apoyos, pero que vamos a esperar cómo se produce los acontecimientos…”. Si os fijáis justo después de “pero” viene un movimiento vertical del hombro derecho.

Pero el movimiento vertical de hombros más bonito viene justo en el min. 0’41 cuando dice “y no renunciamos a lo largo”. Hace un movimiento vertical de los dos hombros que claramente marca la duda acerca de esa renuncia a la investidura.

Ni renuncio ni dejo de renunciar sino todo lo contrario.

Puedes ver el vídeo pinchando aquí.

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¿Qué partido prefiere Cospedal? (aparte del PP)

dimensión socio-afectiva

Que al Partido Popular no les hace mucha gracia Podemos, creo que ya lo sabemos todos. Pero, ¿qué hay de Ciudadanos?

Ayer, la secretaria general del Partido Popular hizo unas valoraciones sobre las posibles alianzas y los posibles pactos entre unos partidos y otros. Y su intervención me permite explicaros la dimensión socio-afectiva.

Fruto de la lateralidad de nuestro cerebro (el cerebro tiene diferentes áreas funcionales según de qué hemisferio cerebral se trate), tendemos a colocar a nuestra izquierda aquello que nos gusta más y a nuestra derecha aquello que nos gusta menos. Fijaos en el vídeo, del min. 0’40 al min. 0’52.

Como podéis ver, va moviendo las manos de izquierda a derecha conforme nombra los partidos en este orden: Partido Popular, Ciudadanos y Partido Socialista.

Al margen de lo más o menos educado que pueda ser el nombrarse a uno mismo el primero, Cospedal hace lo que en comunicación no verbal científica llamamos una dimensión socio-afectiva. Sitúo a la izquierda aquello que más me gusta y a la derecha aquello que menos me gusta. ¿Y dónde queda Ciudadanos? En el medio. No me gusta tanto como mi propio partido pero sí me gusta más que el PSOE.

Y yo, que, por desviación profesional (he estado más de dieciocho años dirigiendo pequeñas empresas), lo primero que me pregunto cuando aprendo algo nuevo es, ¿y esto para qué me sirve? os puedo dar un truco para cuando tengáis una reunión o una venta con un cliente: situad en el centro de la mesa o del mostrador los dos productos entre los que tiene que elegir vuestro cliente. Pedidle que los coja y los evalúe. Cuando los deje, lo más probable es que deje a su izquierda aquel que más le gusta y a su derecha aquel que menos le gusta. Esta información silenciosa que os está proporcionando el cliente sin hablar os puede ayudar a cerrar un trato o a cerrarlo de manera más ventajosa para vosotros.

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Mariano Rajoy: el candidato esquivo

mariano rajoy

El lunes vimos el primer y único debate del candidato a la presidencia del gobierno por el Partido Popular. Hasta ayer, ha esquivado los formatos que impliquen discusión, y ha optado por apariciones amables en programas como “Qué tiempo tan feliz” con María Teresa Campos o “En tu casa o en la mía” con Bertín Osborne o incluso algún programa de fútbol. ¿Por qué rehuye Mariano Rajoy de la confrontación con otros candidatos? ¿Realmente es porque tiene un gran equipo detrás con quien repartirse las apariciones? Todos podemos opinar sobre este punto, pero vamos a ver qué nos dice la Comunicación No Verbal Científica al respecto.

Mariano Rajoy gana en el uno a uno; es decir, en los formatos en que está sólo con una persona. Eso seguramente lo sabe su equipo de campaña, que prefiere para él formatos de entrevistas, o de debate, como ayer, en el que tenga una sola persona preguntando o rebatiendo. ¿Por qué? Quizás la respuesta la podemos encontrar en la distinta velocidad de respuesta él respecto al resto de candidatos que podemos ver en debates a tres, a cuatro, a seis, etc. Quizás su carácter más bien introvertido haga que medite mucho las respuestas antes de hablar, pero eso seguramente se penaliza frente a políticos con veinte años menos, cuya agilidad mental en las respuestas (unos más que otros, todo hay que decirlo) no le hacen a Rajoy ningún favor.

Otro motivo por el que Rajoy se guarda de determinados formatos más “agresivos” podría ser que los nervios le juegan malas pasadas. Ayer pudimos ver su confusión verbal en el momento de mayor tensión, al decir “ruiz” en lugar de “ruin”. Pero en el plano no verbal también asistimos a numerosos tropiezos del candidato popular (puedes leer uno pinchando aquí).  Rajoy se pone nervioso muy fácilmente, basta por ejemplo que Pablo Iglesias se siente en posición de dominio, sin hablar siquiera, delante de él para que ocurra esto:

Puedes leer el análisis completo pinchando aquí.

Lo bueno es que los nervios se pueden controlar. Pero eso requiere entrenamiento. Hay diversos tipos de profesionales que ayudan en este sentido, coaches, psicólogos, expertos en PNL, etc.

Por último, y esto es lo que más empatía le resta con los ciudadanos. Le cuesta mucho mirar a su interlocutor y le cuesta mucho sonreir. Hice recientemente un análisis sobre estas carencias de Rajoy, que puedes volver a leer pinchando aquí.

Así pues, en el plano de la comunicación no verbal, Mariano Rajoy tiene algunos fallos que podrían mejorarse, y que le restan posiciones respecto a sus rivales políticos. Otra cosa es la gestión. Repito, como he dicho en anteriores análisis de candidatos: es importante la comunicación, pero el voto debería ir en función del programa electoral y de las expectativas de cumplimiento de ese programa.

 

El debate decisivo de Alicante: 2+2

elecciones generales del 20-D los candidatos José Manuel García-Margallo (PP), Julián López Milla (PSOE), Rita Bosaho (Compromís-Podemos) y Marta Martín Llaguno (Ciudadanos). debate en informavcion tv

Reconozco que es la primera vez que veo en televisión a los candidatos por Alicante, excepto, claro está, al ministro de exteriores (visto pero no oído), que la verdad es que no sabía que es de Alicante. Como véis, estoy muy desinformada de lo que se cuece por la provincia. Pero precisamente por eso, estoy segura de que mi análisis de este debate carece de cualquier tipo de contaminación política a la que estos días estamos todos especialmente expuestos.

Y, después de ver el debate organizado por el grupo Información, me pregunto con qué criterio sentaron a los candidatos, porque parece que lo hicieron adrede: frente a dos buenos comunicadores, Julián López Milla (PSOE) y, especialmente, Marta Martín (Ciudadanos), pudimos ver a otros dos candidatos para los que la comunicación es una asignatura pendiente: José Manuel García- Margallo (PP) y Rita Bosaho (Compromís- Podemos).

Marta Martín y Julián López miraban sistemáticamente a cámara cada vez que le comenzaba un bloque, para dirigirse directamente con los ciudadanos. Los gestos de Marta Martín son envolventes, gesticula mucho con las manos y hace gestos más bien redondos, que se corresponden con un estilo conquistador de comunicación. Su voz le ayuda mucho, ya que la domina muy bien, con cambios de volumen y tono para reforzar el discurso. Julián López también comunicó muy bien, pero en alguna ocasión pudimos ver en él una ligera protección, a través de sus manos.

julian lopez manos cuchillo

Si os fijáis en esas manos, manos en cuchillo, podéis notar la tensión. Normal, por otro lado, por encontrarse en un debate en el que se juega mucho.

En cuanto a José Manuel García- Margallo y a Rita Bosaho, ambos tienen una comunicación mejorable. En el caso de García Margallo, su voz le juega una mala pasada y le impide conectar con el público. Tiene una voz absolutamente monótona en el sentido estricto de la palabra. A pesar de ser una voz grave que podría ayudarle a dar sensación de seguridad, baja tanto el volumen que en ocasión hasta cuesta oirle. Si escucháis por ejemplo su intervención a partir del min. 7’23 mientras cerráis los ojos, es posible que os entre algo de somnolencia. Es una voz sin color, que no transmite. Y eso a pesar que parece una persona cn cierto sentido del humor y bastante rápido en sus contestaciones. Además, abusa de la microexpresión de asco. Todos hacemos expresiones faciales de muy corta duración (un quinto de segundo, normalmente) que se corresponden bien a algo que no estamos diciendo, bien a algo (como parece ser el caso), que no expresamos con la intensidad con que lo sentimos. Pero ese abuso de las microexpresiones de asco le resta mucho atractivo.

garcía margallo asco

Por último, creo que Rita Bosaho estaba nerviosa, y eso le jugó una mala pasada. Fijaos por ejemplo en cómo estaba sentada en algún momento:

rita bucle piernas

Si os fijáis en su pie derecho, éste no está completamente apoyado en el suelo, sino que solo se apoya en su parte externa, provocando torsión en sus articulaciones. Cuando hay torsión en las articulaciones, algo no va bien. Puede ser por varios motivos, pero, en este caso, lo más probable es que sea por un malestar ligado a los nervios del momento.

Los nervios también hicieron seguramente que hablara especialmente despacio, seguramente midiendo sus palabras. Lo cual la perjudicaba, puesto que, con el mismo tiempo, expresaba menos ideas que el resto de candidatos.

En definitiva, he descubierto a Marta Martín, un gran comunicadora. Y, por el contrario, he podido comprobar que para ser ministro nada menos que de exteriores no se exigen grandes dotes de comunicación.

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El cara a cara: yo me quedo con el moderador

cara a cara

Ayer tuvimos el clásico cara a cara entre PP y PSOE. Un cara a cara en el que me sorprendió agradablemente la emoción que le pusieron los dos candidatos. Pudimos ver muchas expresiones faciales, y muchas microexpresiones (expresiones faciales inconscientes de muy corta duración), que fueron fruto de las emociones que iban saliendo en un sentido u otro, según el tema.

Si una “queja” reitereada tenemos los analistas en comunicación no verbal de Pedro Sánchez es su falta de naturalidad. Sin embargo, yo ayer lo vi bastante más natural que otras veces. Pude ver muchas expresiones faciales de ira:

PS EXPRESION IRA

Se distingue enseguida porque aparece la arruga característica de la glabela (las arrugas verticales que nos salen en el entrecejo).

Y también alguna expresión facial de tristeza:

PS EXPRESION TRISTEZA

Fijaos en las cejas: lo más característico de la expresión de tristeza es que la parte interna de las cejas se levanta. De hecho, para muchas personas, este movimiento es muy difícil hacerlo a voluntad, de forma artificial. Si no sientes tristeza, es muy díficil poner cejas de tristeza.

Volvió a utilizar el recurso de la sonrisa fingida (p. ej. min. 30’57) que ya señalamos algunos analistas en el debate a cuatro del lunes 7 de diciembre, aunque con menos frecuencia.

Como dicen muchos analistas políticos, Pedro Sánchez estuvo en posición de ataque durante todo el debate. Esto se corrobora a nivel verbal con una posición sentada hacia delante.

 

En cuanto a Mariano Rajoy, repitió varias veces (min. 34’40, min. 01’00’22, min. 01’01’46, min. 01’19’32), como consecuencia de esa posición de ataque de su oponente, una misma secuencia de dos movimientos: aleg y microtracción de las solapas de su chaqueta. Es decir, lleva su tronco atrás durante un momento y luego vuevle hacia delante (puedes leer más sobre el aleg pinchando aquí). El aleg implica incomodidad o inconformidad. No estoy a gusta con lo que está pasando, no estoy de acuerdo con lo que se ha dicho o hecho, y querría irme de aquí, pero no puedo. Por eso me voy echando la espalda atrás y luego vuelvo. Y justo después hace una microtracción de su chaqueta. El gesto de la microtracción tiene que ver con la autoridad. Reafirma su autoridad ante el ataque de Pedro Sánchez.

Me llama mucho la atención, hablando de autoridad, cómo, durante buena parte de su argumentación, señala con el dedo índice a Pedro Sánchez.

MR DEDO INDICE

Señalamos con el dedo índice a nuestro interlocutor cuando creemos que tenemos la autoridad, el dominio, o bien cuando queremos reafirmarlo porque se está cuestionando.

Podemos ver algunas microexpresiones de desprecio (min. 51’13, min. 51’16), así como un sagital superior, es decir, mentón hacia arriba, (min. 55’21), cuando Pedro Sánchez le acusa de haber recortado el derecho de las mujeres a ser madres y no se lo explica.

MR MICROEXPRESION DESPRECIO MR ss

Tengo aquí que destacar la habilidad que tendría Pedro Sánchez si se dedicara a realizar interrogatorios: hace preguntas dicotómicas a Mariano Rajoy, que no admiten más que un sí o un no. También a destacar la habilidad de Mariano Rajoy para no contestar directamente. Excepto en una ocasión: cuando Pedro Sánchez le pregunta si hubo o no rescate (min. 27’01), Mariano Rajoy dice “no”, mientras afirma con la cabeza. Es lo que llamamos en Comunicación No Verbal Científica un “sí/no de Paul Ekman” (por el investigador que definió este gesto). Niego con la palabra mientras afirmo con la cabeza, o bien afirmo con la palabra mientras niego con la cabeza. Esto es una incongruencia entre la palabra y el pensamiento.

Pero si alguien me cautivó fue el moderador, con algunos gestos que nos pueden hacer ver que no siempre estaba de acuerdo con lo que allí se estaba diciendo.

En primer lugar, su subconsciente parece que le traicionó un poco al introducir los temas que se iban a tratar en el cara a cara. Justo cuando dice “los partidos y la política”, señala a Mariano Rajoy (min. 05’54). ¿Considera que Rajoy tendrá que dar explicaciones?

CV INDICE

Pudimos ver varios aleg del moderador, que se producían en momentos clave.

En el min. 17’35, cuando Rajoy dice que “han bajado dos veces el IRPF y han exonerado de pagar la renta a las personas físicas que ganen menos de 12.000€”, Campo Vidal hace un aleg.

También lo hace en el min. 43’17, justo después de que Mariano Rajoy diga “libramos a España del rescate”.

Y donde mejor podemos la incomodidad del periodista en cuando ambos candidatos se acusan mutuamente de mentir (min. 1’20’15).

No sé si el moderador disfrutó anoche con su trabajo. Lo que es seguro es que estaba absolutamente implicado en el debate y en lo que allí se dijo. Así que, a la pregunta de quién ganó el debate, mi respuesta es: no lo sé, pero yo me quedo con el moderador.

 

Superfan de Soraya

debate

Señores, lo confieso. Anoche me hice superfan de Soraya. No porque fuera la única mujer del debate o porque los demás candidatos le sacaran cabeza y media, sino porque nos ha regalado unos momentos no verbales para la posteridad. Voy a hacer un repaso a todos los candidatos, y me dejo a Soraya para el final.

Hoy hemos presenciado un debate histórico, de esos que hay que marcar en rojo en el calendario. No sólo porque era un debate a cuatro, sino, desde el punto de vista no verbal, porque los candidatos no tenían un atril detrás del que esconder sus nervios. Han debatido sin protección, a programa electoral descubierto, y eso, a los que nos dedicamos a esto, nos permite percibir el estado de ánimo real de los debatientes.

Ya desde el posado de antes del debate, se puede percibir cómo está cada uno.

debate posado2 debate posado

Pablo Iglesias:

Como nos tiene acostumbrados, adopta una postura dominante. Abre las piernas, y posiciona las manos como un vaquero listo para disparar (puedes leer más sobre su postura de dominio pinchando aquí).

Durante todo el debate, mantiene su postura de “macho alfa”, pero ésta se ve un poco menguada por el sudor de sus axilas. Aparenta mucha tranquilidad, pero el sudor le resta. Una camisa blanca hubiera evitado este fallo.

debate pi sudor

¿Dónde condensa los nervios? En el boli. Si os fijáis, el boli es su compañero durante todo el debate. Hace microrrotaciones (p. ej., min. 8’40) y microgolpes (p. ej., min. 4’49). La tensión está saliendo por ahí. Normal, por otro lado, que haya tensión, teniendo en cuenta lo que se juegan. Es muy probable que haya utilizado el recurso del boli (bic cristal, por cierto), para no hacer determinadas posiciones de manos que nos hicieran percibir sus nervios.

debate pi boli

Por cierto, lo he visto mucho menos sonriente que lo que venían siendo habitual en los últimos días.

Pedro Sánchez:

Podemos ver cómo mezcla el intento de dominio con la necesidad de protección. Si bien abre las piernas como Pablo Iglesias, en posición dominante, sus manos le delatan: las manos en cuchillo indican una ligera protección. Me siento cohibido y por eso me protejo haciendo una pequeña barrera con las manos. Además, podemos ver en muchas ocasiones, la tensión en su mandíbula. Está tenso, y aprieta los dientes.

debate ps manos cuchillo

Me resulta muy llamativa la risa fingida que utiliza en alguna ocasión como recurso cuando no está de acuerdo con sus adversarios (p. ej., min. 53’20). La risa es la expresión que mejor hacemos a voluntad. De hecho, aprendemos a sonreir voluntariamente (es decir, sin sentir alegría de verdad) antes de cumplir los dos años de vida. Pedro Sánchez utiliza la sonrisa socarrona para hacer ver su oposición al argumento del otro.

Por último, muy interesante es el rotativo izquierdo que nos ofrece al final del debate, en su minuto decisivo. Nos muestra el lado izquierdo de su cara dirigiendose directamente a nosotros.

debate ps riCuando hablamos mostrando nuestro lado izquierdo de la cara, estamos mostrando nuestro lado más emocional, estamos intentando empatizar con la otra persona. Pedro Sánchez utiliza su minuto de oro para apelar a nuestra emoción.

Albert Rivera:

Al igual que Pablo Iglesias ha vuelto a su semblante serio de siempre, Albert Rivera ha vuelto a sus gestos manipuladores, de nerviosismo a los que nos tenía acostumbrados, y que en el debate a tres de hace unos días había mantenido a raya. Supongo que, a estas alturas, la tensión está a flor de piel, y eso les pasa factura a los candidatos.

Ya desde el principio, vuelve a su micropicor habitual en el dorso de la mano derecha.

debate ar micropicor mano

En comunicación no verbal científica, un micropicor se define como un leve picor ocasionado por un malestar, que no dura más de 5 o 6 segundos y que no deja ningún rastro en la piel cuando se rasca. Os pongo un ejemplo muy evidente: si yo me enfado mucho con alguien, mi cerebro ordena llevar sangre extra a mi puño. Si no pego a esa persona, ese exceso de sangre pica, y siento un micropicor en el puño, que asociamos a la agresividad. Hay cientos de micropicores etiquetados en comunicación no verbal científica con al menos un 85% de fiabilidad; unos más evidentes como el que os acabo de explicar y otros, como el que hace Albert Rivera en el dorso de su mano, que implica un intento de control de su emoción.

Además de este micropicor, durante todo el debate realiza balanceos del cuerpo, levantando incluso los pies del suelo (p. ej., min. 6’50) así como el gesto de “manos lavadas” (p. ej., min. 3’45). Ambos gestos implican incomodidad.

Estos gestos le van a acompañar durante todo el debate, hasta el minuto final. No cabe duda de que Albert Rivera sentía mucha presión en este debate.

Soraya Sáenz de Santamaría:

Me he dejado lo mejor para el final. Soraya mantiene una postura corporal muy neutra durante casi todo el debate, lo cual parece un tanto artificial, como si le hubieran aconsejado que no se mueva mucho, que hay unos cuantos analistas escudriñando sus gestos. Sin embargo, es la que más información nos aporta. ¿El motivo? Seguramente su falta de experiencia en este formato. Me explico: los demás candidatos estaban repitiendo los mismos argumentos y, en ocasiones, hasta las mismas frases, que vienen diciéndonos durante toda la campaña. Cuando repito muchas veces algo, dejo de sentir emoción, me distancio de lo que digo. Si dejo de sentir emoción, los gestos inconscientes que aparecen fruto de la emoción (la mayoría de los gestos que estudiamos en comunicación no verbal científica), desaparecen. Si además, ya les he oido a los demás decir sus argumentos, ya no me cae de nuevas y no salta mi emoción. Por eso, de los otros tres candidatos sólo os puedo hablar de cómo muestran su nerviosismo y poco más. Sin embargo, la falta de discurso repetido por parte de Soraya hace que tengamos una mina de oro gestual.

Lo primero que me llama la atención de Soraya es su sagital superior.

debate soraya ss

El sagital superior (mentón hacia arriba) se presenta en situaciones en que me siento superior, o bien en personas con cierta prepotencia. En este caso, el hecho de que ella sea mucho más bajita que el resto de candidatos y periodistas no influye, ya que hay suficiente distancia como para que pueda dirigirse a cualquiera de ellos mirándole a los ojos sin necesidad de levantar el mentón. Este gesto lo mantiene también en su minuto final, lo cual puede restarle conexión con los votantes.

Otro gesto maravilloso que nos regala Soraya es un no falso. Hablando de los recortes (min. 38’10), Ana Pastor le pregunta si van a hacer más recortes. Soraya dice “no” mientras niega con la cabeza. Es un no falso, porque empieza mostrando su mejilla izquierda. Puedes leer más sobre el “no falso” pinchando aquí. El no falso puede implicar mentira o duda. No tengo claro si vamos a hacer más recortes o no, o bien tengo claro que vamos a hacer más recortes.

Como era de esperar, la respuesta al tema de la corrupción (min. 56’29) la tenía más que ensayada. El ritmo del discurso es bastante diferente al que utiliza en el resto de intervenciones (excepción hecha del minuto final, que también, lógicamente, está ensayado), con más pausas, más lento.

Pero otra cosa es cuando hablan los demás.

Cuando Pablo Iglesias le espeta “sé fuerte Luis, sé fuerte” en clara alusión al caso Bárcenas (min. 1’00’00), Soraya reacciona diciendo “paga Sr. Monedero, paga”. Y acto seguido tiene un micropicor en la nariz que rasca con el dedo hacia fuera.

soraya debate ss micropicor desprecio

Éste es un micropicor de desprecio. Nada más que decir sobre el tema.

Pero además, cuando interviene Albert Rivera y le reconoce el mérito por acudir al debate (min. 1’03’33) hace un parpadeo emocional. Albert Rivera dice “tiene Ud. mérito y se lo reconozco” y Soraya parpadea. Si os fijáis, ese parpadeo es más largo de lo normal. Hay varios tipos de parpadeo, y éste se produce como consecuencia de algo que nos emociona, que nos gusta o, como seguramente será en este caso, que nos duele. Touché, Albert.

También tiene tiempo Soraya de deleitarnos con una microexpresión de asco al hablar de la reforma de la Constitución (min. 1’32’25). Está diciendo “qué gana España de ser un estado federal de un estado descentralizado”. Y ésta es su expresión:

debate ss microexpresión asco

Y, por último, vamos a ver un micropicor de mentira. Pedro Sánchez acaba de decir que el Partido Socialista ha demostrado que es garante de la unidad de España (min. 1’33’05). Y Soraya se rasca la nariz con el dedo en horizontal. Cree que Pedro Sánchez está mintiendo.

debate ss micropicor mentira

Como véis, no puedo más que hacerme fan de Soraya Sáenz de Santamaría y desear que vuelva a algún debate antes de que acabe la campaña electoral.

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debate video

 

Por qué Rajoy no conecta con los ciudadanos

Mariano Rajoy la sexta

Podemos estar de acuerdo o no con las políticas que ha emprendido el Partido Popular durante estos últimos cuatro años de gobierno. Pero hay una brecha evidente entre el nivel comunicativo de Rajoy y el del resto de candidatos a la presidencia del gobierno. Eso lo percibimos todos, no hay que ser experto en nada. Si bien, ya lo he dicho en alguna ocasión, el voto debería ser racional, y votarse en función de programas y expectativas de cumplimiento de ese programa, lo cierto es que, al igual que cuando compramos, votamos por emoción. Votamos a quien nos hace sentir mejor, bien porque nos inspira seguridad, bien porque nos da sensación de esperanza o de libertad por romper el status quo, o hasta porque nos parece más guapo o con la voz más bonita, etc. La emoción es la que domina muchas veces este tipo de decisiones. Y en este sentido, la comunicación no verbal tiene mucho que decir. ¿Pero, en el caso de Mariano Rajoy, qué gestos son los que crean esa percepción de distancia con él?

En primer lugar, me llama la atención el hecho de que hace poco gestos, y estos son rectilíneos. Utiliza casi siempre la mano derecha para argumentar. Es decir, su discurso no es espontáneo, no nace de la emoción sino de la razón, de lo aprendido. Nuestro lado derecho del cuerpo y de la cara es nuestro lado más racional, mientras que el izquierdo es más emocional (esto es debido a las distintas funciones de los dos hemisferios cerebrales). En su intervención de ayer pudimos ver buena muestra de ello. Rajoy hablada desde el raciocinio, incluso tocando temas tan sensibles como la violencia de género, la discapacidad, etc. No había emoción.

Mira muy poco a su interlocutor, probablemente porque necesita apartar la mirada para poder ordenar sus pensamientos. Si lo normal es mirar a nuestro interlocutor en un 80% del tiempo cuando escuchamos y en un 60% del tiempo cuando hablamos nosotros, en Rajoy, estos tiempos se reducen sensiblemente, sobre todo cuando habla. Y no sólo aparta la mirada, sino que mira hacia abajo, lo cual le resta autoridad, dominio de la situación.

rajoy mirada

Si a esto, le unimos un sagital inferior (mentón hacia abajo) muy marcado en numerosas ocasiones, la sensación de falta de seguridad en sí mismo se potencia. Y si no doy sensación de confianza en mí mismo, me resto confiabilidad.

rajoy SI

Sonríe muy poco. Un estudio de la Universidad de York de julio de 2014 demostró que la percepción de la accesibilidad de una persona viene determinada en buena medida por la amplitud de su sonrisa. Albert Rivera sonríe mucho, y Pablo Iglesias se está poniendo la pilas con la sonrisa (seguramente, alguien se lo ha aconsejado, porque ha habido un cambio bastante drástico respecto a sus primeras intervenciones). Pero a Rajoy le cuesta mucho. Al menos, en público.

Es muy probable que el carácter introvertido de Mariano Rajoy le pase factura en los platós y en los mitines. No sé hasta qué punto es exigible el que un candidato conquiste con su comunicación no verbal. En cualquier caso, Mariano Rajoy tiene esa asignatura pendiente.

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Defender al Partido Popular durante una hora

agustin almodobar

Los que me conocen saben que soy una persona de retos, y estos días se fraguó un reto más en este maravilloso mundo de la comunicación. Hasta ayer, me he dedicado a analizar, en la comodidad de mi despacho, los vídeos de entrevistas, debates, momentos gloriosos y otros no tanto, etc., que han ido cayendo en mis manos. Ayer, sin embargo, fui un paso más allá, y la entrevista la hice yo, con un objetivo claro: buscar en el entrevistado la comunicación no verbal que le define, más allá de los discursos aprendidos y repetidos hasta la saciedad a los que nos tienen acostumbrados a los ciudadanos.

Mi “víctima” fue el senador del Partido Popular por la provincia de Alicante y jefe de campaña del Partido Popular en Benidorm, Agustín Almodóbar Barceló. Evidentemente, lo primero que tengo que decir es que fue muy valiente al someterse a mi tercer grado, teniendo en cuenta que sabía que después lo iba a analizar.

Pero, dicho esto, vamos con el análisis de una persona que durante casi una hora tuvo que defender las políticas que han venido haciendo desde el gobierno, a su candidato como el mejor posible, y ¡hasta la fiesta nacional!

LAS MANOS

Uno de los gestos que puede definir a Agustín Almodóbar en esta entrevista es el de las manos en cuchillo.

agustin almodobar manos cuchillo

Se protege. Lo cual es normal, puesto que está en una situación de cierta tensión, en la que está siendo grabado, tiene que medir sus palabras, y además, tiene que responder a mis preguntas, no siempre cómodas.

Sin embargo, esa ligera protección se torna en cierta tensión con agresividad cuando toco el tema del sueldo. “¿Tú también miras tu cuentas a fin de mes como Rajoy?” (min. 13’27) Me contesta cortésmente y me da muchas explicaciones, pero sus manos, manos en pistola, me demuestran que no le ha gustado que le pregunte eso.

agustin almodobar manos pistola

La tensión en una persona se puede apreciar con diferentes gestos. Y Agustín Almodóbar nos regala un puño cerrado (min. 37’55).

agustin almodobar puño

Contiene la agresividad, porque estoy tocando un tema que ciertamente le incomoda. No es fácil justificar el que se hayan subido los impuestos cuando en el programa electoral se había dicho lo contrario.

Y ¿qué otros movimientos podemos encontrar que denotan incomodidad en el entrevistado?

LA INCOMODIDAD

Nos encontramos con dos aleg. El aleg es un movimiento en el que nos retiramos de la escena y volvemos. Nos vamos hacia atrás, porque no nos gusta la situación que estamos viviendo, pero, como no nos podemos ir de verdad, volvemos. ¿Os acordáis de la grandiosa frase “y la europea”? Pues vino después de un aleg. Podéis ver el análisis de ese aleg pinchando aquí.

El primer aleg (min. 34’25) viene causado por un comentario sarcástico mío: “es mejor ir a jugar al futbolín con Bertín Osborne”.

El segundo aleg (min. 35’46), viene después de que le pregunte por el 5% del programa del PP en las pasadas elecciones, que según el senador no se ha cumplido.

Aunque realiza más gestos que denotan incomodidad, os quiero hablar de uno que no he mencionado nunca: el micropicor en el ojo que hace que lo tengamos que cerrar (min. 20’50).

agustin almodobar ojo

No le gusta lo que ve, lo que hay, y el micropicor le ayuda a poder cerrar el ojo, a salir de ahí por un momento.

LAS DUDAS

Pero si hay un micromovimiento que define a Agustín Almodóbar en esta entrevista, porque es el que más se repite, es el del movimiento vertical de hombros, que hace hasta en seis ocasiones (min. 9’58, 14’40, 23’47, 44’35,45’38 y 45’44). El movimiento vertical de hombros, en comunicación no verbal científica, se define como una ligera elevación de uno o de los dos hombros, muy rápida, apenas perceptible, y que se hace de forma inconsciente. Este movimiento implica duda, inseguridad. No estoy completamente seguro de lo que digo y por eso hago un leve movimiento de hombros.

Otro gesto de duda, que también puede implicar mentira, es el no falso. En comunicación no verbal científica, no es lo mismo comenzar el movimiento típico de negación que hacemos en los países occidentales, girando de un lado a otro la cabeza, mostrando el lado derecho de la cara que mostrando el izquierdo. Podéis ver qué es un no falso pinchando aquí. En el no falso, primero mostramos nuestro lado izquierdo de la cara.

El primer no falso de Agustín Almodóbar (min. 37’48) está negando que se haya engañado a los españoles. Repito, implica mentira o duda. Puede ser simplemente que sea una afirmación tan amplia, tan general, que le genere dudas acerca de la veracidad al 100% de la misma.

El segundo no falso que hace el senador (min. 42’07) viene cuando niega que se paguen los gastos de las campañas en sobres, en dinero negro. Aquí la duda que puede tener, dados los casos de algunos políticos que sí se ha demostrado que manejaban dinero negro, es más que razonable.

LA PRIMERA IMPRESIÓN

Si para cualquier persona es importante causar una buena primera impresión, ya os podéis imaginar en el caso de los políticos, y más en estos días de campaña, lo esencial que es es esa primera impresión que causan en las personas que pueden decidir su victoria o su derrota en las urnas.

Cuando llegué ayer a la sede del PP en Benidorm a la hora que habíamos acordado, me recibió un Agustín Almodóbar con el semblante serio, sin una sonrisa, con frases cortantes, lo cual me llamó mucho la atención. Después, a lo largo del paseo que dimos hasta el lugar donde íbamos a grabar la entrevista, pude comprobar que es una persona de trato agradable, con sentido del humor y bastante afable. Mientras esperábamos a que el técnico de sonido hiciera pruebas, pude comprobar el porqué de aquel recibimiento tan frío por parte de una persona que no lo es. Tenía un micropicor en el dedo índice izquierdo. Este micropicor se asocia la autoridad de uno mismo, y aparece en las situaciones en que uno se siente en desventaja respecto a la otra persona. Efectivamente, yo poco tenía que perder y él se está jugando estos días su imagen, y, más allá, su trabajo en los próximos cuatro años.

En cuanto a la forma en que da la mano, es correctísima, con la mano en posición vertical, firme pero sin apretar demasiado, mirando a los ojos…

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La de ayer fue una gran experiencia. No sé si volveré a repetirla, porque no sé si alguien, después de leer este análisis, se prestará al ojo crítico del análisis en comunicación no verbal científica.

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Mariano Rajoy no mira a cámara

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Ayer empezó la campaña electoral, así que me he puesto las pilas y he empezado a mirar las webs de todos los candidatos. Me ha llamado especialmente la atención la de Mariano Rajoy, así que voy a dedicarle este post. Si entráis en la web http://www.participarenserio.es/candidatos/, veréis que salen las fotos de los cabezas de lista por el PP de cada provincia. Curiosamente, todos, excepto uno, el de Navarra, miran a cámara. Bueno, excepto el de Navarra y el de Madrid, Mariano Rajoy.

Lo cierto es que mirar a cámara y quedar bien no es tan sencillo, y más cuando se tiene un sanpaku de estatua. Vamos a ver qué es eso. Fijaos en estas fotos que he escogido al azar, en las que Rajoy sale de frente.

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En todas se puede apreciar el sanpaku inferior de Rajoy. El sanpaku es una palabra de origen japonés que significa “tres lados”. Normalmente, se nos ven dos lados blancos del ojo (la esclera), el izquierdo y el derecho. Pero hay días en que estamos muy cansados y se nos ven los dos lados más la parte de abajo. Eso es un sanpaku inferior.

También puede ocurrir que alguien nos diga algo que no nos gusta o suceda algo que nos desagrada, y entonces nuestras mejillas caigan dando lugar a la aparición de un sanpaku inferior. De hecho, ésta es una herramienta muy útil cuando estamos en una reunión con alguien, ya sea a nivel personal o profesional, para saber si se encuentra molesto.

Pero en este caso, Mariano Rajoy ya viene con el sanpaku de casa. Lo tiene siempre. En Comunicación No Verbal Científica, decimos que lo tiene de estatua (es decir, no corresponde a ningún momento concreto, sino que forma parte de su fisionomía). Eso hace que parezca más cansado o, según las situaciones, más molesto. Le resta atractivo en cualquier caso. Es mucho más fácil disimularlo en una foto de lado, que si se le toma de frente.

Bertín Osborne dijo en su programa “En tu casa o en la mía” que Mariano Rajoy tenía una mirada clara. No sé exactamente a qué se refería. Pero yo digo que tiene una mirada con sanpaku. 🙂

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