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microexpresión

Cómo pasártelo pipa en Navidad

Las cenas de Navidad son el lugar perfecto para practicar tu capacidad de observación no verbal. Te invito a que esta Navidad te diviertas de una forma diferente, a través de la observación.

Si consigues abstraerte un poco de la conversación para concentrarte en la observación, verás qué interesante es el lugar en el que se van sentando los comensales en la mesa. Según donde se sienten, la predisposición al diálogo es mayor o menor con el resto de comensales. Por ejemplo, si alguien se sienta enfrente o al lado tuyo, es más fácil que esa persona quiera conversar contigo. Si la mesa es rectangular o bien ovalada, fíjate en quién se sienta en las cabeceras. Si lo hace voluntariamente, sin que se lo indique el anfitrión, muy posiblemente esa persona considere que ostenta el nivel jerárquico dentro de la familia (o de la empresa si estás en la cena o comida de empresa). La observación de las posiciones sentadas dentro de una mesa se realiza dentro del canal de comunicación que llamamos proxémica.

También puedes dedicarte a observar las expresiones faciales de los comensales. Intenta no escuchar las conversaciones y sólo observa sus expresiones faciales. Es como ver la tele sin volumen. ¡De lo más divertido! Hazlo sobre todo cuando sirvan la comida y cuando lleguen nuevos invitados a la mesa. Observa las reacciones faciales de los que ya están sentados. ¿Se alegran? ¿Les gusta la comida? Las microexpresiones (expresiones faciales muy rápidas e inconscientes) te ayudarán a resolver las dudas.

Por último, otro ejercicio que puedes practicar en tus reuniones familiares estas Navidades es la observación de las fotos. ¿Hacia dónde apunta la cabeza de cada uno? Normalmente, al posar en las fotos, solemos inclinar nuestra cabeza hacia la persona con la que tenemos más afinidad. Obsérvalo. Por ejemplo, en esta imagen, ¿qué tal se llevan todos? Puedes dejar tu comentario más abajo.

 

 

¿Qué tiene que ver Darwin con un meme de internet?

chinos meme

Ya lo dijo Darwin en 1872: la expresión de las emociones es universal en cada especie animal. Después, lo han corroborado otros investigadores, con el catedrático de psicología de la Universidad de California, Paul Ekman como referente mundial. Esta afirmación, que puede parecer poco trascendente, a los que nos dedicamos a la comunicación no verbal nos vuelve locos, por todo lo que implica. Quiere decir que cuando yo siento alegría o tristeza, por ejemplo, las expreso facialmente igual que un caníbal de la tribu de los Fore en Papúa Nueva Guinea (primer grupo étnico que estudió Paul Ekman en los años 60) o un campesino de Guangzhou, o un estudiante de Oslo. Aunque podemos registrar numerosas emociones, y dentro de cada una de ellas, diversos niveles de intensidad, hay siete expresiones faciales básicas universales: la ira, el asco, el desprecio, el miedo, la tristeza, la sorpresa y la alegría. Como véis, hay cinco negativas, una neutra (la sorpresa) y sólo una positiva. Así es la vida… De hecho, en Comunicación No Verbal Científica, sostemos que no sólo las expresiones faciales son universales, sino también muchos de los gestos que hacemos inconscientemente, y en cada artículo os voy dando pruebas de ello.

Bien, pues os quiero mostrar unas microexpresiones (expresiones faciales inconscientes que hacemos sin darnos cuenta y que duran muy poquito, normalmente un cuarto de segundo) de tristeza en la cara de una modelo china. Se trata en concreto de la modelo Heidi Yeh. Esta modelo protagonizó una foto publicitaria que se convirtió en un meme viral. En una entrevista el sábado en la BBC explicaba lo que había pasado con la foto, y cómo le había arruinado la vida. Intenta mantener la compostura durante la entrevista, hasta que empieza a explicar todo el daño que le ha hecho la foto. Fijaos en el min. 1’19 al 1’29.

Podéis ver que en esos 10 segundos las cejas se mueven mucho. Si os fijáis, veréis que la parte interna de las cejas se levantan. Ese es un movimiento típico y único que caracteriza la tristeza. Muchas veces, en las microexpresiones, no se ve la expresión facial completa. En este caso, faltaría el movimiento de boca (comisuras hacia abajo). Eso es por la duración y porque lo que se intenta es reprimir la expresión. La microexpresión suele aparecer cuando intentamos ocultar una emoción. En este caso, supongo que la joven no quiere llorar, pero está contando un hecho muy doloroso en su vida, que le ha supuesto muchos problemas de todo tipo. Su cuerpo lucha por sacar la emoción fuera, y su consciente lo reprime. Por eso, aparecen las microexpresiones. De hecho, a partir del min. 1’30 comienza a llorar. Ya no reprime la emoción. Y las microexpresiones desaparecen.

Todos hacemos microexpresiones, es inevitable; pero, si sabemos leerlas en los demás, podremos saber en qué estado de ánimo real se encuentran. En este caso era bastante evidente, porque se trataba de reprimir una emoción pero sin intentar taparla con otra. Sin embargo, en muchas ocasiones, lo que hacemos es tapar una emoción poniendo otra encima (por ejemplo, intentamos aparentar alegría cuando en realidad sentimos ira). Y ahí es cuando el trabajo del analista se hace tan difícil como apasionante.

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Cuando Donald Trump pierde los papeles

donald trump

Ayer, 6 de agosto, tuvo lugar el primer debate para elegir candidato republicano a la presidencia de EEUU.  No faltó a la cita el multimillonario Donald Trump, que ahora se dedica a escalar en política a base de crear polémicas como las críticas a los immigrantes mexicanos.

En esta ocasión, analizamos un gesto que hizo durante una de sus intervenciones en el debate. El periodista había cuestionado su capacidad para gestionar la nación, dado que había llevado a la bancarrota a alguna de sus propias empresas. Trump comenzaba a contestar negando la bancarrota, cuando el periodista le interrumpe diciendo que eso es mentira. Trump deja de hablar, y mientras le dice “¿qué estoy diciendo?” (min. 1’03), podemos ver una microexpresión de ira en sus cejas y en su boca junto a un sagital superior (levanta el mentón). Alguien le ha interrumpido y eso le irrita y hace que salga su lado más provocador. Pero lo más interesante de este momento es la posición que adoptan sus manos, que clasificamos como M1, cuando abre los brazos. Sus muñecas están vueltas con los pulgares hacia fuera. Esta postura de las manos nos indica que no está de acuerdo con lo que verbalmente está defendiendo.

 

Cuando la política duele

antonio miguel carmona

Estamos acostumbrados a ver a los políticos “interpretar” su papel con mayor o menor vehemencia, pero normalmente desde la distancia entre el político que habla y la persona que siente. Sin embargo, en situaciones como la de hoy, esa distancia se acorta tanto que podemos ver la emoción que hay detrás de la palabra. Antonio Miguel Carmona ha dado una rueda de prensa tras ser destituido como portavoz del Psoe en el Ayuntamiento de Madrid.

Analizando el vídeo de la rueda de prensa, apreciamos en varias ocasiones los “labios en ostra”. Este gesto, en el que los labios se cierran hacia dentro,nos revela una emoción de ira, en la que además se contiene la información que se está dando. Carmona mide sus palabras, pero desde la ira. Podemos ver este gesto en el min. 0’08, justo después de decir “hay personas que tienen valor y personas que tienen precio”. También lo vemos en el min. 1’14, justo después de decir “me remito al comité regional, que debería ser convocado”. 

Esa emoción de ira viene corroborada por una microexpresión de ira (expresión facial que dura menos de un segundo, y que por tanto, realizamos de forma inconsciente) en el min. 1’17, antes de lanzar un mensaje de advertencia a la dirección de su partido . En este caso, podemos apreciar la microexpresión en las cejas, que se juntan y dejan ver la glabela (arrugas verticales que nos salen entre las cejas cuando fruncimos el ceño).

Además de los labios en ostra y la microexpresión de ira, vemos cómo Carmona utiliza su mano izquierda cuando asegura que “él no tiene precio” (min. 0’36). Cuando utilizamos la mano izquierda, tenemos especialmente activo nuestro hemisferio cerebral derecho, y eso significa, según nos dice la neurociencia, que hablamos desde nuestra emoción, desde nuestro “yo”. Carmona nos habla con “el corazón en la mano”.

Carmona está enfadado y habla desde su lado más emocional. Pero además, nos da otra pista sobre su estado real de ánimo. Justo en el momento en que dice “pelearé día tras día por que esa unidad se convierta en un resultado electoral en el futuro adecuado” (min. 0’26), se rasca los dedos índices izquierdo y luego derecho. Nuestro dedo índice es el dedo de nuestra autoridad (índice izquierdo) o de la autoridad del otro (índice derecho). Cuando nuestro dedo índice nos pica, sentimos un malestar por nuestra autoridad o por la de los demás. En este caso, está refiriéndose al próximo resultado electoral. Sin embargo, es muy probable que esté pensando en el mal resultado electoral, del cual seguramente se siente responsable en parte y en parte se lo atribuye a otros factores o personas. 

Políticos de Benidorm debatiendo

El pasado 23 de abril tuvo lugar un debate entre los candidatos del PP, Liberales, Ciudadados y Esquerra Unida de Benidorm.

Aunque he analizado todo el debate, reflejo aquí una pequeña muestra de los elementos que encontramos en los primeros minutos, desde la perspectiva de la Comunicación No Verbal Científica.

En un principio, Gema Amor (Liberales) pone las manos en cuchillo (min. 0’09), que es una forma de protección. A la vez, nos muestra la cabeza ladeada hacia la derecha, que implica que se encuentra en una situación de “control”. Está intentando dominar la situación y controlar sus emociones o su nerviosismo. Estos son gestos absolutamente normales, y más al inicio de un debate televisado.

En el min. 0’45, Antonio Pérez (PP) efectúa un balanceo del cuerpo y justo después pone las manos en cuchillo, y lo hace inmediatamente después de decir “bueno y mal, lo que tiene que hacer un político”. Esto demuestra incomodidad con la conservación.

En la primera intervención de Arantxa Romay (EU), llama la atención su mirada contínua hacia arriba. Problamente, se trata de una persona con una preferencia ocular visual, esto es, procesa la información de forma visual, y por tanto necesita “visualizar” para crear su discurso. Me llama también mucho la atención los pestañeos emocionales que hace al hablar de los ciudadanos. Son pestañeos más lentos, que se realizan desde la emoción.

En el min. 4’06, Rafael Gasent (Ciudadanos) muestra una tensión en la comisura derecha, que nos da a entender que hay algo del exterior que le molesta. Esto lo hace justo después de ironizar sobre el motivo de la visita de Rajoy. Se podría confundir con una sonrisa, pero, al ser asimétrica, nada tiene que ver con una sonrisa. Más bien apoya el comentario irónico que acaba de hacer.

Muy interesante es el aleg (alejamiento del cuerpo) que realiza Rafael Gasent en el min. 5’20. El aleg es una forma de “irnos de la conservación”. Este es siempre un gesto de molestia. La molestia viene reforzada por los labios en ostra (apretados hacia dentro) del min. 5’52.

Gema Amor saca “la lengua de víbora” (se llama así) en el min. 7’45. Este gesto se produce justo después de mencionar que Rafael Gasent había intentado estar en las listas del PP. La lengua de víbora sale cuando se ha hecho un comentario mordaz.

Encontramos después dos microexpresiones. Las microexpresiones son expresiones faciales de emociones que duran menos de un segundo, y que son inconscientes.

La primera (min. 7’59) la hace Arantxa Romay. Es una microexpresión de asco, hablando de la inoportunidad de la visita de Rajoy.

Y la segunda (min. 9’17) pertenece a Rafael Gasent. Es una microexpresión de ira, cuando argumenta que “un presidente tiene que venir a trabajar”.

Especialmente relevante es la microtracción que hace Antonio Pérez de la solapa de su chaqueta (min. 9’32). Este gesto es significativo de querer mostrar la autoridad propia. Viene justo de las palabras “la candidatura que encabezas”.

Pero si tuviéramos que elegir un momento estrella de este debate, en lo que ha comunicación no verbal se refiere, nos iríamos al min. 10’31. Antonio Pérez tiene un lapsus linguae cuando empieza la expresión “la inauguración”. Vemos cómo realiza un pestañeo neuromotor. Este tipo de pestañeo lo hacemos cuando queremos “pasar página”. Ese pestañeo va unido a un sagital inferior (mentón abajo), que puede asociarse en este contexto a un sentimiento de vergüenza. Encontramos un aleg corporal en cuanto Gema Amor le refiere “te referías a la inauguración del centro cultural”. Y, acto seguido, pone las manos con los palmas hacia sí y los pulgares hacia fuera. Esta es una posición típica de contradicción entre lo que se dice y lo que se piensa.

Vemos en muchas ocasiones microrrotaciones de los bolis, en varios de los contertulios. Esto no es necesariamente una muestra de nerviosismo, sino que es más bien un gesto semiconsciente cuando se está pensando, meditando, creando una argumentación.

Como valoración general, y contrariamente a lo que figura en el título de este vídeo, y en lo que a la comunicación no verbal se refiere, podemos decir que tanto Toni Pérez(PP) como Rafael Gasent(Ciudadanos) se encontraban nerviosos durante prácticamente todo el debate. Antonio Pérez tuvo además dos lapsus linguae (“inauguración” y “caso Brugal”). Por su parte, Gema Amor (Liberales), tuvo una posición de dominio de la situación, liderando buena parte del debate.

Todo esto analizado desde la comunicación no verbal. Nada se analiza del contenido del discurso.

 

Caníbales, premio Nobel y detección de mentiras

¿Qué tienen que ver una tribu de caníbales con un premio Nobel y la detección de mentiras? El nexo de unión es Paul Ekman.

La tribu de los Fore y la detección de mentiras

En los años 60, el médico estadounidense Daniel Carleton estudió la causa del kuru, una enfermedad por la que los Fore,una tribu caníbal de Papúa Nueva Guinea, estaban muriendo a marchas forzadas. Años más tarde, en 1976, le fue concedido el Premio Nobel de Medicina por el descubrimiento de los virus lentos, como el kuru o el SIDA.

En esa misma época, los 60, el Dr. Paul Ekman, un profesor de psicología de la Universidad de California, fue contratado por el gobierno de Estados Unidos para estudiar la universalidad de la expresión las emociones, es decir, qué había de cultural y qué había de innato en la expresión de las emociones. La primera población que estudió fue precisamente la tribu de los Fore, invitado por Carleton.

En la actualidad, Paul Ekman, ya retirado de su trabajo como profesor de universidad, se dedica a la investigación en comunicación no verbal, siendo referente en lo que a expresiones faciales se refiere. En concreto, es experto en la detección de mentiras.

 

 

¿Cómo distinguir rápidamente el asco del desprecio?

Paul Ekman, máximo exponente en lo que a la expresión de las emociones se refiere, define una clara diferencia entre la expresión del asco o repugnancia y la expresión del desprecio. Aunque cada una de estas dos emociones tiene muchos matices en cuanto a su expresión, sí se puede diferenciar el asco del desprecio en la nariz, así como en la boca. Mientras que la nariz arrugada es característica del asco, solemos apreciar una falsa sonrisa asimétrica (una comisura más alta que otra) en la expresión del desprecio.

Sonia El Hakim

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