Saltar al contenido

donald trump

La fotografía oficial de Melania Trump

Melania Trump

 

 

 

 

 

 

 

Se acaba de hacer pública la fotografía oficial de Melania Trump. A simple vista, es evidente la belleza de la Primera Dama. En ese aspecto, no hay discusión. Y otra cosa bien diferente es lo que transmite. Parece que no hay mucha expresividad facial. Acerquemos el objetivo:

Lo único que se aprecia es su habitual tensión en los párpados inferiores cada vez que posa, en una típica pose de modelo. He buscado otras fotos de ella para asegurarme que lo que a mí me parece una tensión en los párpados inferiores no es algo característico de su cara. Fijaos:

Como véis, cuando no está posando en plan “femme fatale”, los párpados inferiores no se tensan. La tensión en los párpados inferiores se da en expresiones faciales con tono más bien negativo, suele corresponder a la emoción de ira. ¿Por qué? Porque cuando hay ira, tendemos a fijar la mirada en la fuente de nuestra ira. Eso hace que “agudicemos” la mirada, a través de la tensión en los párpados inferiores. Probad a hacer esa tensión y veréis cómo no es una expresión positiva.

 

Lo segundo que podemos observar es la sonrisa falsa. ¿En qué se nota? El primer lugar donde se nota es en los ojos. Cuando hay sonrisa falsa, las comisuras de la boca se mueven, pero el músculo que rodea los ojos no. Para que no tengáis el efecto óptico que provocan las comisuras de la boca, os he recortado los ojos.

La sonrisa falsa también se nota en las comisuras: la sonrisa verdadera es simétrica, y la sonrisa falsa es asimétrica. Esto quiere decir que en la sonrisa falsa se levanta más una comisura que la otra, mientras que en la sonrisa verdadera, se levantan las dos comisuras por igual. Si os fijáis, de forma muy leve, porque es una foto posada (supongo que le habrán hecho muchas fotos antes de dar con la mejor, y además está claramente retocada) levanta más la comisura izquierda que la derecha.

Para que veáis claramente la diferencia con una sonrisa verdadera, fijaos en esta otra foto:

Más allá de las críticas que ya ha recibido en sus primeras horas de vida esta fotografía oficial de Melania Trump, por el retoque fotográfico, por la imitación del estilo y del color de Michelle Obama,…, si nos centramos en lo que expresa Melania Trump en su primera foto oficial, vemos cómo no es muy positivo ni sincero. Alguien puede pensar que es una foto evidentemente posada y por tanto no puede ser espontánea. Efectivamente, pero aunque se esté posando, es posible sonreir sinceramente. Aunque también os digo, que esta foto es mucho mejor que la fotografía oficial que se ha hecho su marido, Donald Trump. Juzgad vosotros mismos:

Cuando hagas lo que hagas te juzgan por tu aspecto: Carly Fiorina vs. Donald Trump

carly fiorina

No me quiero poner intensa con las reivindicaciones sociales, pero lo cierto es que éste es un artículo homenaje a las mujeres que luchamos día a día para conseguir que nos traten igual que a los hombres. Y, por supuesto, no me refiero al feminismo mal entendido: no somos iguales pero merecemos un trato igualitario. La neurociencia ha demostrado con multitud de investigaciones que nuestros cerebros son diferentes, pesan diferente, tienen zonas más grandes o más pequeñas según el sexo, etc. A mí me encanta que mi marido se haga a un lado y me deje siempre pasar delante de él en el umbral de una puerta. Pero también que no me paguen menos por ser mujer, por ejemplo.

Esta semana nos hemos encontrado en EEUU con una situación de puro machismo. El inigualable Donald Trump, que está compitiendo con otros dieciséis candidatos para convertirse en candidato republicano a la Presidencia de EEUU nos ha regalado una de sus perlas. En la revista Rolling Stones se publicaba un reportaje suyo en el que hace un comentario sobre la cara de su única oponente femenina, Carly Fiorina. Textualmente dice: “¡Mira esa cara! ¿Alquien votaría por “eso”? ¿Puedes imaginarte eso, la cara de nuestro próximo Presidente de EEUU?”.

Unos días después se celebraba un debate entre once de los dieciséis candidatos. Cuando el entrevistador le pregunta a Carly Fiorina ella hace un gesto muy interesante. Pero primero os quiero contar, para que podamos entender mejor el gesto, que Carly ha sido nada menos que la primer mujer en presidir una compañía “Fortune 20”. Fue durante varios años CEO de Hewlett Packard, nombrándola entonces la prestigiosa revista Fortune como “la mujer de negocios más poderosa”. Nada más y nada menos. Ha tenido sus éxitos y sus fracasos, pero no cabe duda de que se trata de una mente brillante. Y además ha superado un cáncer de mama.

Bien, pues una vez puestos en situación, me gustaría que pincharas en el vídeo y fueras directo al minuto 1’29. El entrevistador le acaba de preguntar por esas declaraciones de Trump. Ella se ríe para darse un tiempo para contestar. Y… (pincha el vídeo)

Carly Fiorina tiene un micropicor en la zona del bigote. No digo que tenga bigote, hablo de la zona. Nos pica esa zona cuando nuestra autoridad está siendo cuestionada. Una mujer poderosa y formada que ha conseguido mucho, pero que es juzgada por alguien por su cara.

La respuesta que da Carly Fiorina parece ensayada, está muy bien expresada. Es elegante en su discurso, tanto a nivel verbal como en sus gestos.

Sin embargo, si seguimos viendo un poco el vídeo, podemos ver que en el min. 1’40 levanta el mentón, en cuanto acaba de hablar. En este contexto, podemos entender este gesto como un gesto de superioridad. Se siente superior a él y su cuerpo se lo está haciendo ver.

Y por último, fíjate en la cara de Donald Trump cuando ella acaba de hablar y el público aplaude (min. 1’46). Pone los labios en ostra, hacia dentro. La lectura que podemos hacer de este gesto es que se guarda información, no va a decir todo lo que querría, y además reprime ira. Me recuerda otro artículo que escribí sobre Alexis Tsipras y cómo reprimía su ira (pincha aquí para leerlo).

donald trump labios ostra

Tsipras puño

Este vídeo es una muestra de cómo podemos ser muy elegantes y comedidos en el discurso, aunque la procesión vaya por dentro.

Si este post te ha parecido útil, puedes registrar tu e-mail en el formulario de suscripción (a tu derecha en el ordenador o abajo del todo en el móvil), y te llegará un mail con cada nuevo artículo.

 

En qué se parece Donald Trump a un niño rompe-obras-de-arte

donald-trump

Ayer, 25 de agosto, me encontré con una noticia en los periódicos en la que un niño de Taiwán se cargó en unos segundos una obra de arte de hace 300 años, valorada en 1,5 millones de dólares. A todos nos puede pasar: un tropezón y zas! Te la has cargado. Pero lo que a mí me interesa desde el punto de vista de la Comunicación No Verbal es lo que viene justo después. Podemos ver durante el resto del vídeo cómo el niño intenta sin éxito meterse la mano izquierda en el bolsillo del pantalón. Los que me soléis leer, habréis adivinado por qué. Para los demás, os explico que esconder la mano izquierda es un síntoma de incomodidad, de vergüenza. ¿Por qué? La parte izquierda de nuestro cuerpo es la parte del “yo”, de lo que soy y lo que siento. En momentos de mucha incomodidad o vergüenza, queremos esconder nuestro “yo”.

Sin embargo, la parte izquierda de nuestro cuerpo también tiene otra dimensión de lectura. Es nuestro lado más espontáneo. Cuando actuamos de forma espontánea, sin control, y que, en una situación de agresividad, nos puede llevar a perder los papeles, solemos tener más activo nuestro hemisferio derecho. Eso hace que sea nuestra parte izquierda del cuerpo la que esté más activa. Como las manos son de las partes del cuerpo que más utilizamos, solemos emplear la mano izquierda cuando estamos en un momento de espontaneidad, en el que nos dejamos llevar por nuestras emociones más que por nuestro raciocinio. En una situación como la que se vivió ayer en la que Donald Trump echó de una rueda de prensa a un periodista mexicano Jorge Ramos, podéis pues adivinar con qué mano gesticula Trump (min. 0’16, y 0’22).

Como véis, la comunicación no verbal tiene una lectura muchas veces universal, que trasciende de culturas, razas y edad. Y ahí estamos nosotros, ¡para pillar estos gestos al vuelo!

Si este post te ha parecido útil, puedes registrar tu e-mail en el formulario de suscripción (a tu derecha en el ordenador o abajo del todo en el móvil), y te llegará un mail con cada nuevo artículo.

 

Cuando Donald Trump pierde los papeles

donald trump

Ayer, 6 de agosto, tuvo lugar el primer debate para elegir candidato republicano a la presidencia de EEUU.  No faltó a la cita el multimillonario Donald Trump, que ahora se dedica a escalar en política a base de crear polémicas como las críticas a los immigrantes mexicanos.

En esta ocasión, analizamos un gesto que hizo durante una de sus intervenciones en el debate. El periodista había cuestionado su capacidad para gestionar la nación, dado que había llevado a la bancarrota a alguna de sus propias empresas. Trump comenzaba a contestar negando la bancarrota, cuando el periodista le interrumpe diciendo que eso es mentira. Trump deja de hablar, y mientras le dice “¿qué estoy diciendo?” (min. 1’03), podemos ver una microexpresión de ira en sus cejas y en su boca junto a un sagital superior (levanta el mentón). Alguien le ha interrumpido y eso le irrita y hace que salga su lado más provocador. Pero lo más interesante de este momento es la posición que adoptan sus manos, que clasificamos como M1, cuando abre los brazos. Sus muñecas están vueltas con los pulgares hacia fuera. Esta postura de las manos nos indica que no está de acuerdo con lo que verbalmente está defendiendo.