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El mal rato de las entrevistas para ser Policía Nacional

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entrevista policia nacional

Las oposiciones a Policía Nacional no son nada fáciles: diversas pruebas teóricas, físicas y psicológicas van cribando a los opositores. Pero hay una prueba especialmente dura a la que muchos opositores temen: la entrevista personal.

Esta prueba es fuente de ansiedad para los opositores porque es muy complicado prepararse para ella. Normalmente, la realizan dos personas, un policía y un psicólogo. El policía habitualmente es el que se encarga de ser “el malo”. Da igual lo que diga el opositor, irá a por él. Si tiene carrera universitaria, le dirá que aspira a muy poco. Si no tiene carrera universitaria, le tachará de vago. En fin, que todo estará mal, que haga lo que haga el opositor, diga lo que diga, habrá un motivo para meterse con él. Por eso es tan complicado preparar respuestas para esta entrevista, porque no se puede uno imaginar muchas de las preguntas o comentarios que le harán en ese momento.

Pero, si quisiéramos prepararnos para esa prueba, lo primero que tendríamos que pensar es: ¿para qué hacen eso? ¿para qué se comportan así? Lo que a priori podemos pensar es que cuando alguien acude a esa entrevista, ya ha hecho una prueba psicológica tipo test, es lo normal en cualquier empleo. Lo que pasa es que el perfilamiento directo de la personalidad a través de los test tiene el problema de que hay que ser sincero en las respuestas. Aunque suelen poner preguntas “trampa” para corroborar que se está rellenando de forma sincera, siempre cabe la posibilidad de engañar al test.

Hay una alternativa a los tests, el perfilamiento indirecto de la personalidad. Se trata de observar el comportamiento de la otra persona y de ahí inferir una serie de rasgos de la personalidad. El problema es que no pueden ir a los lugares en los que habitualmente nos movemos para observarnos detrás de un seto y ver cómo somos. Así que tienen que provocar las situaciones de forma artificial, en la propia entrevista.

Os pongo dos ejemplos de rasgos que miden durante la entrevista: uno es el neuroticismo. Si yo te presiono mucho hasta que te saco de tus casillas, podré comprobar si tienes un nivel elevado o un nivel bajo de neuroticismo; es decir, si tu respuesta a las situaciones significativas es más o menos emocional. Hay que tener en cuenta que cuando uno va a llevar un arma, su reacción ante determinadas situaciones límite no debería ser muy neurótica.  Sabiendo esto, si nos hicieran a nosotros la entrevista, teniendo en cuenta que el objetivo es comprobar nuestra reacción más o menos emocional a los estímulos negativos, deberíamos mantener la sobriedad y la calma, aunque no supiéramos la respuesta. La respuesta que demos no es tan importante como nuestra reacción.

Otro aspecto que miden es la latencia de respuesta. Es decir, lo que tardamos en reaccionar. Si tenemos una latencia demasiado lenta de respuesta, o incluso nos bloqueamos, no será bueno. Pero tampoco deberíamos tener una latencia demasiado rápida de respuesta, porque eso podría suponer que somos demasiado impulsivos.

Como véis, esta prueba es especialmente complicada para los aspirantes a Policía Nacional, porque es complicado (aunque no imposible) prepararse para ella. En esta prueba, el comportamiento no verbal es tan importante o más que el verbal. Si estás en esa situación o conoces a alguien que esté preparando la oposición, puedes darle nuestro contacto. Quizá podamos ayudarle.

 

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