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Cuando la política duele

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antonio miguel carmona

Estamos acostumbrados a ver a los políticos “interpretar” su papel con mayor o menor vehemencia, pero normalmente desde la distancia entre el político que habla y la persona que siente. Sin embargo, en situaciones como la de hoy, esa distancia se acorta tanto que podemos ver la emoción que hay detrás de la palabra. Antonio Miguel Carmona ha dado una rueda de prensa tras ser destituido como portavoz del Psoe en el Ayuntamiento de Madrid.

Analizando el vídeo de la rueda de prensa, apreciamos en varias ocasiones los “labios en ostra”. Este gesto, en el que los labios se cierran hacia dentro,nos revela una emoción de ira, en la que además se contiene la información que se está dando. Carmona mide sus palabras, pero desde la ira. Podemos ver este gesto en el min. 0’08, justo después de decir “hay personas que tienen valor y personas que tienen precio”. También lo vemos en el min. 1’14, justo después de decir “me remito al comité regional, que debería ser convocado”. 

Esa emoción de ira viene corroborada por una microexpresión de ira (expresión facial que dura menos de un segundo, y que por tanto, realizamos de forma inconsciente) en el min. 1’17, antes de lanzar un mensaje de advertencia a la dirección de su partido . En este caso, podemos apreciar la microexpresión en las cejas, que se juntan y dejan ver la glabela (arrugas verticales que nos salen entre las cejas cuando fruncimos el ceño).

Además de los labios en ostra y la microexpresión de ira, vemos cómo Carmona utiliza su mano izquierda cuando asegura que “él no tiene precio” (min. 0’36). Cuando utilizamos la mano izquierda, tenemos especialmente activo nuestro hemisferio cerebral derecho, y eso significa, según nos dice la neurociencia, que hablamos desde nuestra emoción, desde nuestro “yo”. Carmona nos habla con “el corazón en la mano”.

Carmona está enfadado y habla desde su lado más emocional. Pero además, nos da otra pista sobre su estado real de ánimo. Justo en el momento en que dice “pelearé día tras día por que esa unidad se convierta en un resultado electoral en el futuro adecuado” (min. 0’26), se rasca los dedos índices izquierdo y luego derecho. Nuestro dedo índice es el dedo de nuestra autoridad (índice izquierdo) o de la autoridad del otro (índice derecho). Cuando nuestro dedo índice nos pica, sentimos un malestar por nuestra autoridad o por la de los demás. En este caso, está refiriéndose al próximo resultado electoral. Sin embargo, es muy probable que esté pensando en el mal resultado electoral, del cual seguramente se siente responsable en parte y en parte se lo atribuye a otros factores o personas. 

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