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Archivo por meses: febrero 2016

¿Un músico tiene que ser auditivo?

manu carrasco

Que un músico tiene que tener buen oído me parece que es algo bastante evidente. Por supuesto, excepción hecha de Beethoven, aunque el genio en realidad perdió el oído cuando ya era un gran músico, y su genialidad le permitía imaginarse el sonido de sus composiciones. Pero vamos, “a excepción de alguna excepción”, el oído es un órgano fundamental para alguien que se dedica a la música. ¿Quiere esto decir que los músicos procesan la información de forma auditiva?

Todos podemos procesar la información que nos llega y la información que recuperamos de nuestra memoria de forma visual, auditiva o emocional. Sin embargo, solemos tener una forma de procesar la información de preferencia. Es interesantísimo detectar cómo procesa nuestro interlocutor, porque eso nos permitiría adaptar nuestro lenguaje, nuestra argumentación, para conectar mejor con él o ella.

Cuando una persona, a preguntas que no tienen por qué tener un componente emocional, aparta la mirada hacia abajo para meditar la respuesta, es una persona que procesa la información de forma emocional. Curiosamente, Manu Carrasco, el ex-concursante de Operación Triunfo, al que he redescubierto años después de que pasara por el conocido concurso gracias a La Voz Kids, nos muestra cómo procesa la información (min. 0’25 a 0’45 y min. 1’06 a 1’26). Aunque todos podríamos pensar que lo lógico en un músico, que además es compositor, es que procesara la información de forma auditiva, lo cierto es que podemos comprobar que se trata de una persona que se mueve más bien en el plano emocional.

Por cierto, que tengo un amigo, pianista de música clásica, profesor, productor y compositor, David Lorenzo Adkinson, que procesa la información de forma visual. Según me explicó en un curso mío al que asistió, él “visualiza las notas musicales”. ¿Interesante, no?

Ni renuncio ni dejo de renunciar sino todo lo contrario

rajoy investidura

Yo no sé cómo estarán los demás. Yo me paso buena parte del día leyendo los periódicos y ahora mismo tengo un lío tremendo con los posibles pactos, la investidura, las posibilidades aritméticas, la posibilidad de no pactar pero sí legislar juntos,… Y, en medio de todo esto, de vez en cuando, aparece alguna novedad sobre el caso de Rita Barberá, que le da más salero si cabe a todo este maremágnum político.

Y esta misma tarde, sale Rajoy y dice que el Rey no le ha pedido que forme gobierno, pero que él no renuncia a la investidura. No sé si entiendo bien el significado de todo esto (estoy saturada, en serio), pero éste es un vídeo fantástico y maravilloso para explicaros el movimiento vertical de hombros.

El movimiento vertical de hombros consiste en un movimiento muy rápido de uno o de los dos hombros hacia arriba. Ojo, es muy rápido, y, por tanto, inconsciente. No nos da tiempo a darnos cuenta de que lo estamos haciendo. De ahí que sea muy útil cuando se detecta, porque revela un estado verdadero de ánimo. ¿Y cuándo aparece este movimiento? Cuando tenemos dudas acerca de lo que estamos diciendo. No tengo claro lo que digo, dudo, y mi hombro o mis hombros van hacia arriba.

Y Rajoy hace varios movimientos verticales de hombros de libro.

Fijaos primero en el min. 0’28. Justo cuando dice “le dije al Rey que hoy no tenemos los apoyos, pero que vamos a esperar cómo se produce los acontecimientos…”. Si os fijáis justo después de “pero” viene un movimiento vertical del hombro derecho.

Pero el movimiento vertical de hombros más bonito viene justo en el min. 0’41 cuando dice “y no renunciamos a lo largo”. Hace un movimiento vertical de los dos hombros que claramente marca la duda acerca de esa renuncia a la investidura.

Ni renuncio ni dejo de renunciar sino todo lo contrario.

Puedes ver el vídeo pinchando aquí.

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