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Archivo por meses: agosto 2015

Los pies de Rajoy y Merkel

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Esta es la foto que ha publicado Mariano Rajoy en su cuenta de Facebook en relación a la Cumbre informal de Schloss Meseberg, en Alemania, junto a la canciller alemana Angel Merkel. Aparte de la evidente belleza del paisaje, y de la rojísima chaqueta de la alemana, podemos sacar algunas pinceladas de esas que nos gustan a nosotros, las que tienen que ver con la comunicación no verbal.

Con las limitaciones que nos da el que se trate de una foto y no de un vídeo, podemos fijarnos en la leve inclinación de la cabeza de Rajoy hacia Merkel, que indica una cierta apertura hacia ella. Me llama mucho la atención la mano izquierda de Rajoy metida en su bolsillo. Se siente incómodo o tímido ante los periodistas (puedes leer sobre el significado de la microdisimulación de la mano izquierda pinchando aquí).

Pero es que si fijamos el zoom hacia la mano izquierda de Angela Merkel, podemos ver lo que parece un micropicor en el dedo pulgar (tendría que poder el vídeo para asegurarlo al 100%). El pulgar refleja nuestra relación con el entorno. Un pulgar que pica, es el de una persona que siente cierta vergüenza o incomodidad. Casualmente, este gesto tiene el mismo significado que la microdisimulación de la mano izquierda de Rajoy. Ambos posan sonrientes ante los medios, pero no son quizás personas muy extrovertidas o de carácter conquistador, que disfruten con estas situaciones.

Por último, os quiero hablar de la posición de los pies de ambos. Éste es un gesto, el de la postura de los pies,en el que diferimos los hombres y las mujeres. Los hombres dirigen sus pies en paralelo hacia donde está su interés. Sin embargo, las mujeres tendemos a abrir uno de los dos tobillos hacia fuera cuando estamos receptivas a la comunicación (no necesariamente es un gesto de seducción, pero se da mucho en situaciones de flirteo). Enfocamos nuestro interés con la parte interna de uno de nuestros tobillos. En este caso, Rajoy, seguramente por estar posando, parece que dirige sus pies hacia los periodistas. Sin embargo, es muy relevante la posición de los pies de Merkel, puesto que son indicativos de una persona que está buscando la comunicación con la otra persona.

¿Qué interés tendrá Angela Merkel en comunicarse con Mariano Rajoy? Eso lo dejo para los entendidos en política. 🙂

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10 curiosidades sobre Comunicación No Verbal Científica que (quizás) no sabías

Curiosidades sobre Comunicación No Verbal Científica

1- La comunicación no verbal, esto es, todo lo que no es el discurso de la palabra, representa un 93% de la información en un proceso de comunicación en el que intervengan emociones o afectividad. Este dato no lo doy yo ahora, sino que proviene de Albert Mehrabian, y es de 1972.

2- Tenemos unos 86.000 millones de neuronas al nacer. Y cada día se nos mueren 86.000, una por segundo. Aún así llegamos a la vejez con muchas neuronas (a los 80 años, se nos habrían muerto unos 2.500 millones de neuronas).

3- Hay cientos de micropicores definidos por todo el cuerpo en Sinergología (rama que estudia los gestos inconscientes y semiconscientes del cuerpo y la cara, y en la que se apoya la comunicación no verbal científica). El micropicor se produce por una vasodilatación de los músculos o partes del cuerpo que desearíamos activar pero que controlamos. ¡Y cada micropicor significa una cosa!

4- Hay 9 posiciones sentadas en la silla definidas en Sinergología, y cada una tiene un significado muy concreto. Este conocimiento nos es muy útil a la hora de negociar o de detectar mentiras, por ejemplo.

5- Existen 7 expresiones faciales básicas, comunes a toda la especie humana, pero hay más de 10.000 expresiones secundarias catalogadas. Según Eric Patterson, la función más importante de una expresión facial es que la otra persona sepa cómo vamos a actuar.

6- Los bebés de 18 meses ya son capaces de sonreir a voluntad. La sonrisa es la expresión facial que más fácilmente fingimos; incluso, la utilizamos para gestionar emociones negativas.

7- El tacto es fundamental en la comunicación no verbal. Lo demostraron en la Universidad de Purdue (EEUU), en la que una psicóloga se hacía pasar por bibliotecaria. Cada vez que un estudiante le preguntaba algo, le tocaba levemente mientras les daba la indicación, y sin sonreir. Luego les pasaron un cuestionario, y, sorprendemente, casi todos creían que les había sonreido y que no les había tocado.

8- Las mujeres no nos tocamos más el pelo que los hombres, contrariamente a lo que se piensa. Las personas que tienen el pelo largo, y por tanto, lo tienen más presente, son las que más se lo tocan. Independientemente de su sexo.

9- La forma en que alguien te da la mano te proporciona muchísima información, que luego puedes utilizar en la conversación. Puedes saber si esa persona es dominante, sumisa, se siente superior a ti, si le interesas o no…

10- Tardamos sólo un quinto de segundo en hacer un primer juicio de alguien. Y eso nos ha permitido hasta la fecha sobrevivir como especie.

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¿La izquierda es mejor que la derecha?

izquierda derecha

Suelo comentar muchas veces que hacer un gesto con la mano izquierda implica mayor emotividad y espontaneidad que hacerlo con la mano derecha, que conlleva mayor control y raciocinio.

Sin embargo, hacer un gesto con la mano izquierda o la derecha tiene también otra dimensión de lectura, que es la de las preferencias. Solemos colocar a la izquierda aquello que nos gusta y a la derecha aquello que no nos gusta. Puedes hacer el siguiente experimento con tus amigos: pon dos teléfonos móviles en el centro de la mesa, justo delante de tu amigo/a. Pídele que los coja y los mire, y luego te diga cuál es el que le gusta más y cuál es el que le gusta menos. Lo más probable es que, al dejarlos, sitúe a su izquierda el que más le gusta y a su derecha el que menos le gusta. A esto le llamamos la dimensión socio-afectiva.

Podemos crear una dimensión socio-afectiva con las manos o también con la cabeza. Un ejemplo lo tenéis en la rueda de prensa dió ayer 27 de agosto Illarramendi. Si os fijáis en el min. 0’42, cuando dice “lo bueno” su cabeza va hacia su izquierda, y cuando dice “lo malo” su cabeza va a su derecha.

¿Qué aplicación puede tener este conocimiento? Cuando estéis hablando con alguien y os nombre, por ejemplo, a dos personas, haciendo un movimiento con la cabeza o con la mano a derecha e izquierda, sabréis con quién es probable que tenga más afinidad. O bien, si os dedicáis a la venta, podréis ver qué artículo le gusta más a vuestro cliente haciendo el experimento que os he explicado antes. Imaginad vosotros más aplicaciones prácticas.

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Por qué los niños son crueles con otros niños y cómo detectarlo

bullying

Dentro de unos días, empieza el colegio. Para muchos niños y adolescentes, los primeros días son un suplicio, hasta que se adaptan a los nuevos compañeros, el nuevo profesor, horarios, deberes, etc. Los padres con niños o adolescentes sabemos que debemos estar especialmente alerta esos primeros días, ya que muchas veces son determinantes e indicativos de cómo van a ir las cosas durante el curso escolar. La mayoría de niños se adaptará más o menos a las nuevas circunstancias (aunque mi hija parece que no se acostumbra nunca a los deberes, todo hay que decirlo). Sin embargo, todos conocemos casos de niños que sufren acoso en el colegio, que ahora se denomina bullying. Seguro que a tu mente ha venido la imagen del típico abusón de la clase, que disfruta riéndose del diferente o pegando al débil.

Pues bien, la neurociencia nos da una explicación a este comportamiento. Tenemos una región del cerebro, la unión temporoparietal derecha, que es la encargada de pensar en las otras personas, en sus intenciones, sus deseos, sus objetivos o sus creencias.

Esto fue descubierto por la Dra. Rebecca Saxe, del prestigioso MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts). De hecho, esta Dra. hizo un experimento en el cual cambiaba la forma de valorar moralmente una situación por parte de los voluntarios, al realizarles una estimulación magnética en esa zona del cerebro. Lo que antes les parecía bien, luego les parecía mal y viceversa.

Dra. Rebecca Saxe
Dra. Rebecca Saxe

union temporoparietal derecha

 

La unión temporoparietal derecha va madurando con la edad. Hasta que no acaba la adolescencia o incluso más allá de la veintena, los niños y jóvenes son muchas veces incapaces de fijarse en los sentimientos del otro. Y eso explica que los “abusones” en el caso extremo de esta inmadurez cerebral, disfruten con sus acciones, porque no piensan en el dolor que causan en el otro.

¿Y cómo podemos los padres reconocer si nuestro hijo/hija está sufriendo una situación de este tipo? Hay diversas técnicas psicológicas, que podrás encontrar navegando por internet. Como éste es un blog de comunicación no verbal, te voy a dar un par de pistas no verbales que pueden ser indicativas de esta situación.

Por un lado, activa las alertas si notas que tu hijo/hija comienza a dormir en posición fetal, con las rodillas completamente pegadas al pecho (en el caso de que no sea una postura habitual en él/ella). Se trata de un síntoma de inseguridad o de miedo.

Otro gesto que te puede poner sobre la pista es que tu hijo/hija comience a esconder sus pulgares dentro de la palma de la mano, bajo el resto de dedos. Nuestros dedos pulgares son indicativos de nuestra relación con el entorno. Un pulgar abierto pertenece a una persona extrovertida. Si vuestro hijo/hija comienza de repente a esconder sus pulgares, es el momento de indagar sobre su situación el colegio. Este gesto suele ir además acompañado de un sagital inferior, es decir de un mentón hacia abajo. Fíjate especialmente qué postura adopta cuando anda abstraído en sus pensamientos.

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En qué se parece Donald Trump a un niño rompe-obras-de-arte

donald-trump

Ayer, 25 de agosto, me encontré con una noticia en los periódicos en la que un niño de Taiwán se cargó en unos segundos una obra de arte de hace 300 años, valorada en 1,5 millones de dólares. A todos nos puede pasar: un tropezón y zas! Te la has cargado. Pero lo que a mí me interesa desde el punto de vista de la Comunicación No Verbal es lo que viene justo después. Podemos ver durante el resto del vídeo cómo el niño intenta sin éxito meterse la mano izquierda en el bolsillo del pantalón. Los que me soléis leer, habréis adivinado por qué. Para los demás, os explico que esconder la mano izquierda es un síntoma de incomodidad, de vergüenza. ¿Por qué? La parte izquierda de nuestro cuerpo es la parte del “yo”, de lo que soy y lo que siento. En momentos de mucha incomodidad o vergüenza, queremos esconder nuestro “yo”.

Sin embargo, la parte izquierda de nuestro cuerpo también tiene otra dimensión de lectura. Es nuestro lado más espontáneo. Cuando actuamos de forma espontánea, sin control, y que, en una situación de agresividad, nos puede llevar a perder los papeles, solemos tener más activo nuestro hemisferio derecho. Eso hace que sea nuestra parte izquierda del cuerpo la que esté más activa. Como las manos son de las partes del cuerpo que más utilizamos, solemos emplear la mano izquierda cuando estamos en un momento de espontaneidad, en el que nos dejamos llevar por nuestras emociones más que por nuestro raciocinio. En una situación como la que se vivió ayer en la que Donald Trump echó de una rueda de prensa a un periodista mexicano Jorge Ramos, podéis pues adivinar con qué mano gesticula Trump (min. 0’16, y 0’22).

Como véis, la comunicación no verbal tiene una lectura muchas veces universal, que trasciende de culturas, razas y edad. Y ahí estamos nosotros, ¡para pillar estos gestos al vuelo!

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Cuando sabes que te va a tocar hablar

mana

Maná está de gira por España. De hecho, el viernes 28 de agosto vienen a Benidorm, ciudad en la que, al menos de momento, resido. Y a raíz de esta gira, han concedido una entrevista a la agencia de noticias Europa Press, que se publicó ayer. En el primer par de minutos, podemos ver a Alex González (segundo empezando por la izquierda en el vídeo), dando muestras de nerviosismo.

Lo vemos desde el comienzo dar golpecitos con su mano derecha sobre su pierna, tamborilear con los dedos, moviendo las piernas, etc. También os tenéis que fijar en la posición de sus piernas. Tiene el pie izquierdo en microdisimulación. Esto es un síntoma de timidez o vergüenza (podéis leer más sobre esta microdisimulación en este otro post).

Pero lo más interesante de este vídeo no son los nervios que parece tener Alex, que entran dentro de lo normal. Lo más curioso es la ansiedad o molestia que intenta ocultar. Cuando el líder de la banda, Fernando Olvera, empieza a contestar a la primera pregunta (min. 0’36), Alex comienza automáticamente a rascarse el dedo índice derecho. Esto tiene una lectura sinergológica, que es que la autoridad del otro le molesta. No es él quien empieza a hablar y eso le molesta.

Y lo más divertido viene cuando Fernando Olvera dice “es la pasión” (min. 0’53) y automáticamente Alex cambia de dedo. Deja de rascarse el índice, que está ligado a la autorida, y comienza a rascarse el dedo corazón, que se asocia a la sexualidad. Es como si hubiera decidido regalarnos este vídeo demostrativo de los micropicores en los dedos índice y corazón, porque son de libro.

Podéis deleitaros viendo las manos de Alex González mientras habla su compañero. Y es que el movimiento de las manos es de los gestos que más información nos dan acerca del estado de ánimo de una persona.

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¿Miente Luis De Guindos?

Spain's Economy Minister Luis de Guindos reacts at the start of an European Union finance ministers meeting at the EU Council in Brussels May 15, 2012. EU finance ministers and officials meet on Tuesday to discuss new capital rules aiming to cover bank's risks and possibly to decide on Europe's candidate as head of the European Bank for Reconstruction and Development. REUTERS/Francois Lenoir (BELGIUM - Tags: BUSINESS POLITICS)

Ayer 23 de agosto, Luis de Guindos concedió una entrevista a la Agencia Efe de noticias, en la que auguraba un crecimiento de la economía en el tercer trimestre.

Me llama mucho la atención la paralingüística de De Guindos al referirse a algunas cuestiones. En concreto, entre el min. 0’32 y el 1’01, esto es, en apenas 30 segundos, nos encontramos una pausa, 2 disminuciones de volumen, 2 aumentos de tono, un alargamiento de la palabra y además un si/no de Paul Ekman.

En concreto:

– min. 0’32: pausa

– min. 0’37: baja el volumen

– del min. 0’37 al min. 0’40: alarga la palabra (“aaaaaa”)

– min. 0’40: coletilla (“eeeehhhh”)

– min. 0’58: sube el tono (“perdido”) y baja el volumen

– min. 1’01: mientras afirma que nuestro sistema bancario está mucho más saneado está haciendo una negación con la cabeza, esto es un si/no de Paul Ekman.

– min. 1’02: sube el tono (“saneado”)

Uno de los aspectos de la comunicación no verbal que menos podemos controlar es la paralingüística, nuestra voz. Cuando mentimos, se produce muchas veces una serie de cambios en nuestra voz. Nuestras cuerdas vocales se estiran, y, como consecuencia de ello, nuestro tono sube, se hace más agudo. Esto lo hacemos normalmente en la última palabra de la frase. Además, muchas veces, bajamos el volumen, cuando nos sentimos culpables por mentir. Las pausas, el alargar las palabras y las coletillas tienen como finalidad darnos tiempo para estructurar bien el mensaje que vamos a transmitir.

Porque las palabras las podemos controlar. Pero la comunicación no verbal nos delata.

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Si ves este gesto, le gustas seguro

pareja amor

El verano va tocando a su fin, y quizás hayas conocido a alguien especial. Los más lanzados ya se las habrán ingeniado para saber si la atracción es mutua. Pero éste es un truco para los que, creyendo que hay tensión sexual entre ambos, ninguno de los dos ha dado el paso de destapar sus cartas sobre la mesa y decirle claramente al otro lo que siente.

En Comunicación No Verbal Científica estudiamos muchos gestos que indican atracción sexual. Pero hoy os quiero hablar de uno en concreto que, de por sí, no va a necesitar otro gesto para corroborar que quien lo ha hecho siente atracción sexual no resuelta. Ojo, porque cuando está resuelta, este gesto desaparece.

Me estoy refiriendo al micropicror en la parte interna del muslo izquierdo. Los micropicores, aparte de los causados por una picadura o grano, que dejan marca, son impulsos eléctricos que nuestro cerebro envía a distintas partes de nuestro cuerpo según lo que estemos pensando en ese momento. Nacen en origen por un malestar, por algo que reprimimos (como sería el caso de la atracción sexual o de la ira) o por algo que no decimos, o que no decimos con la intensidad que desearíamos. El micropicor dura menos de 5 segundos y no deja huella. Puedes ver qué ocurre cuando estamos enfadados y no queremos que se nos note en este otro post sobre la ira de Tsipras.

Cuando sentimos atracción sexual hacia la otra persona, nuestra sangre corre apresurada hacia nuestra zona genital, para irrigarla. Si esa atracción sexual no se expresa, nos pica. En concreto, la parte interna del muslo izquierdo. Así que, ya sabes, si ves que la otra persona, estando contigo, siente un micropicor en el interior del muslo izquierdo, puedes tener casi la seguridad de que le atraes sexualmente.

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Los chinos y la proxémica

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Durante 10 años, me dediqué a viajar a China por cuestiones de trabajo dos o tres veces al año, y me quedaba allí entre 15 y 20 días cada vez. Pero no sólo a grandes ciudades como Shanghai o Guangzhou, sino a la China profunda, a la que llegábamos unos pocos occidentales; sobre todo en los años 90, cuando China aún no se había abierto tanto al exterior. Recuerdo que apenas se veían coches en las “pequeñas ciudades” de unos pocos millones de habitantes y los occidentales les llamábamos mucho la atención.

Yo, por aquel entonces, aún no había estudiado nada de comunicación no verbal. Pero recuerdo que me llamaba mucho la atención algunas diferencias de comportamiento entre los chinos y nosotros. En concreto, y es de lo que os quiero hablar hoy, recuerdo que no seguían ni mucho menos las mismas reglas de proxémica que seguimos los occidentales.

La proxémica o proxemia se centra en el estudio de las distancias entre las personas. Se distinguen cuatro tipo de distancias.

La distancia pública es la que tomamos cuando vamos por la calle, o cuando damos una conferencia. supera los dos metros.

La distancia social es aquella que tomamos respecto a nuestro jefe o a personas desconocidas, con las que no tenemos ninguna confianza. Suele estar entre uno y dos metros.

La distancia personal es la que mantenemos con nuestros amigos y conocidos. Está entre medio y un metro.

Por último, la distancia íntima es la que reservamos a las personas con las que tenemos mucha confianza, a nuestros familiares, y pareja. Es inferior a 50 cm.

Pues bien, según lo que os acabo de explicar, se entiende que, en un ambiente de negocios entre desconocidos, así como en un mercado en la calle o en una tienda, la distancia que debemos tomar estará entre uno y dos metros. Sin embargo, en mis viajes a China recuerdo que me incomodaba mucho la poca distancia que mantenían los chinos con los que trataba. Al principio pensé que se trataba de una falta de educación. ¡Hasta me agarraba el bolso, por si acaso! Hasta que me di cuenta que, en realidad, de lo que se trataba era de una cultura totalmente diferente a la nuestra. Así que, aunque fui incapaz de romper yo misma mis reglas de proxémica, acepté que en aquel país las distancias eran mucho más cortas que para nosotros.

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La conclusión de esta historia es que hay determinados gestos y movimientos no verbal que son culturales, aprendidos. Y que, por tanto, cuando cambiamos de cultura, debemos tener muy presentes para no incomodarnos, como me pasó a mí, o incluso para no crear nosotros mismos una situación incómoda al saltarnos las normas no verbales del país que visitamos.

 

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La primera impresión

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¿Sabes cuánto tiempo tardamos en crearnos una primera impresión de alguien?

7 segundos. Luego, en el minuto siguiente, nos dedicamos a buscar evidencias que corroboren esa primera impresión. Y te aseguro que siempre las encontramos.

Pero, ¿en qué nos fijamos exactamente para “catalogar” a la otra persona? En dos aspectos: la cara y la vestimenta. Si además la persona tiene un rasgo muy sobresaliente, también lo incluiremos en el primer “escaneo”; por ejemplo, si mide 2 metros, esa característica nos llamará la atención. O si pesa 130kgs. O si tiene una melena llamativa.

A veces, cuando doy este dato en un curso, hay alguna persona a la que le sabe mal que “cataloguemos”, porque le parece injusto clasificar a alguien según su apariencia. Seguramente, es así. De hecho, hay un montón de vídeos con experimentos sociales, en los que se demuestra lo injustos que podemos llegar a ser cuando actuamos en base a la apariencia del otro. Aquí os dejo uno para que lo veáis.

Sin embargo, se trata de un reflejo que tenemos genético. Nos viene de nuestros antepasados más primitivos. Y nos ha servido durante miles de años para clasificar básicamente en dos grupos: “peligroso” o “amistoso”. Esa clasificación prácticamente automática nos ha servido para sobrevivir a lo largo de la historia.

Es posible, sin embargo que, si no nos cargamos antes el planeta, evolucionemos lo suficiente como para no tener que clasificar autómaticamente a nadie. Sin embargo, a día de hoy, esto es así. Si bien hay que cultivar el interior, ten en cuenta este dato cuando vayas a conocer gente nueva, sobre todo si de esa persona depende un trabajo, una recomendación o incluso tu vida, como en el vídeo.

 

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